Jesús Lavín y Andrés de León, gestores de Ecomasa, la fábrica de estufas de Maliaño (Camargo), y la exdirectora del Servicio Cántabro de Empleo María Ángeles Sopeña declararán el 21 de septiembre ante la magistrada del Juzgado de Instrucción Número 5 de Santander, Mercedes Compostizo Olarte, como imputados por su papel en la fábrica de estufas de Maliaño (Camargo).

Así lo han confirmado a Europa Press fuentes judiciales, que han detallado que las declaraciones están previsto que se inicien a las 10.30 horas con Andrés de León.

A continuación será el turno de Jesús Lavín, fijada para las 11.00, y después, sobre las 11.30, tendrá que hacerlo la que fuera directora del Servicio Cántabro de Empleo en la pasada legislatura, con el PP en el Gobierno de Cantabria, que invirtió dinero público en la empresa, unos 18 millones, según cifra el actual Ejecutivo.

Los tres fueron imputados por la magistrada por presuntos delitos de administración desleal, apropiación indebida y falsedad documental a raíz de una querella presentada por los trabajadores.

Por otra parte, este martes, 1 de septiembre, estaba previsto la presentación del concurso de acreedores de Ecomasa.

Según han explicado a esta agencia fuentes del comité de empresa, los actuales gestores de la empresa han informado a los representantes de los trabajadores que iban a registralo esta misma mañana.

Sin embargo, fuentes judiciales no han confirmado a Europa Press este registro ni en el Decanato de los juzgado ni en el Juzgado de lo Mercantil de Santander.

El Gobierno regional informó hace unas semanas de que el concurso se iba a presentar el 1 de septiemrbe pero tendría efectos desde el pasado 20 de agosto, que era la fecha límite para registrarlo pero el periodo inhábil en los juzgados en agosto lo impidió.

Además, desde este miércoles, se aplicará un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que enviará al paro al 80 por ciento de la plantilla, de la fábrica.

El 20% restante seguirá trabajando a jornada completa hasta el viernes, 4 de septiembre, día en que, según el comité, está previsto que se cierre la fábrica ante la falta de tesorería para continuar con la producción.

Fuentes del comité han explicado que la fábrica tiene pedidos para Leroy Merlin en distintos países y para tiendas AKI y temen perder a los que son sus "mejores clientes" por no tener fondos para continuar con la producción.

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