Un 40% de las enfermas de anorexia y bulimia inició su proceso de adelgazamiento durante la época estival probando alguna dieta de verano, con la llegada del calor y las prendas estivales, según un estudio de la Fundación Anorexia y Bulimia (ABB).

La fundación, especializada en la prevención de este tipo de trastornos, recordó que "durante los meses de calor los cánones de belleza sociales aún son más impactantes, especialmente entre los colectivos jóvenes". Por ello, muchas personas deciden "tontear con algunas dietas que se presentan como milagrosas", explicó la presidenta de la Fundación ABB, Raquel Linares.

"Cambio positivo"

El especialista en nutrición y dietética, Jesús Bernardo, analizó las causas y los indicios que desencadenan estas enfermedades tan complejas y peligrosas. Sin embargo, según indicó Bernardo, hay un "cambio positivo" ya que "tras años de cifras muy elevadas, se están estabilizando los casos de anorexia".

"Cuando la gente tiene una alteración psicológica sigue dietas peligrosas para perder peso rápidamente; pero no se trata sólo de los enfermos de anorexia, sino que están empezando a despuntar los casos de vigorexia o 'complejo de Adonis' (presencia de una preocupación obsesiva por el físico)", explicó el experto.

Ambas patologías se fundamentan en un trastorno emocional que sufren quienes asocian belleza con delgadez extrema o masa corporal. "Son carne de cañón para padecer estas enfermedades que suelen incrementarse en la época estival", indicó.

Según el estudio de la Fundación Anorexia y Bulimia (ABB),la incidencia de estos trastornos psicológicos y alimentarios, según estudios especializados indican que "entre el 1,2 y el 2% de la población padece estas enfermedades, por lo que en Asturias más de 10.000 personas se ven afectadas", explicó Bernardo. Pero, actualmente se están estabilizando. "Cada vez hay más conciencia", aseveró.

Actualmente se está estabilizando el problema. Cada vez hay más conciencia

Jesús Bernardo señaló que la anorexia se asocia más a mujeres que a hombres y está ligada a la adolescencia o juventud; mientras que la vigorexia afecta a los varones en mayor porcentaje y en una franja de edad de entre 25 y 35 años.

Además, mientras que la anorexia suele desencadenarse en personas con sobrepeso que se automedican con laxantes y diuréticos, la vigorexia afecta a personas con poca masa muscular que toman anabolizantes.

Sin embargo, ambas enfermedades tienen factores comunes, como la percepción de "no verse bien a uno mismo"; "no querer tener relaciones sociales"; y fijarse en la gente por la calle "para compararse con los demás", afirmó Bernardo. "Son enfermos que se autoinculpan de su situación por lo que se trata de una patología con un tratamiento psiquiátrico", dijo el experto.

Prevención y control

El nutricionista explicó algunos de los indicios que pueden alertar a los padres y allegados de los pacientes de anorexia. "Miran mucho la comida, y después van rápidamente al baño", indicó. Por eso, considera "clave" que se vigile sus hábitos alimentarios, que cantidad y que tipo de alimentos ingieren, así como si esconden comida, en el caso de estos enfermos.

Algún indicio puede ser que miren mucho la comida y que, a continuación, vayan rápidamente al baño

Los vigoréxicos en cambio, tienen otra actitud, más centrada en el cambio de amistades, una preocupación obsesiva por el físico, una asistencia constante y excesiva al gimnasio, así como la lectura de revistas especializadas en culturismo en las que aparecen medicamentos para aumentar la masa corporal, según explicó Bernardo.