Los 'Okupas' que esta mañana tomaron la sede de la Empresa Municipal de la Vivienda, en la calle Palos de la Frontera 13, en el distrito de Arganzuela,  han abandonado ya el edificio y han arrancado del Ayuntamiento el compromiso de debatir "el problema de la vivienda", según han explicado miembros de la organización.

Los jóvenes portaban una pancarta que decía "políticas públicas+mercado=exclusión".

Los 'okupas' que han tomado la EMV pertenecen al grupo Rompamos el Silencio, que  integra a más de 50 organizaciones civiles de izquierdas y que ayer irrumpió en un colegio abandonado de la calle Acuerdo, 8, en el barrio de Malasaña.

Hasta la sede de la EMV se han trasladado ya dos coches antidisturbios y seis patrullas de la Policía Nacional.

Los responsables de la organización han emitido un comunicado en el que aseguran que su objetivo es "visibilizar el problema de la vivienda colectiva". "La EMV es la responsable de las estrategias de intervención pública sobre vivienda, territorio y espacios en Madrid", añade la nota.  

Los okupas están llevando a cabo la VI Semana de la Lucha Social, unas jornadas en las que organizan reuniones y asambleas.