El PP presidirá, durante los próximos cuatro años, la localidad guipuzcoana de Lizartza después de que sus siete representantes tomaran este lunes posesión de sus cargos en el pleno de constitución del Consistorio.

La alcaldía queda en manos de Regina Otaola, que fue candidata a diputada general por su formación. Durante la sesión plenaria, simpatizantes de la izquierda abertzale increparon y abuchearon a la nueva Corporación.

Al proceder a la lectura de los nombres de la lista de ediles, comenzaron los gritos, insultos y abucheos
Otaola y otros cargos populares, entre ellos el secretario general del PP en el País Vasco, Carmelo Barrio, el portavoz parlamentario, Leopoldo Barreda, la presidente del partido en Gipuzkoa, María José Usandizaga, el presidente del PP en Bizkaia y el eurodiputado Carlos Iturgaiz, llegaron al Ayuntamiento media hora antes de que iniciara la sesión, prevista para las nueve de la mañana.

El PP fue la única formación que concurrió a las elecciones en Lizartza tras la anulacion de las listas de ANV.

La Casa Consistorial estaba custodiada por un fuerte dispositivo de la Policía vasca, situados frente a una treintena de simpatizantes de la izquierda abertzale que portaban ikurriñas y proferían gritos de 'PP Faxistak' y 'Regina Otaola, lapurra (ladrona)'.

Algunos de los concentrados, un media docena, accedió al salón de plenos un cuarto de hora antes del inicio de la sesión, donde una cadena de agentes separaba al público de la futura Corporación.

Lectura de nombres

Al proceder a la lectura de los nombres de la lista de ediles, comenzaron los gritos, insultos y abucheos. La tensión se elevó en el momento en el que Otaola juró su cargo y la futura alcaldesa fue interrumpida en varias ocasiones con gritos como 'Alde hemendik, utzi pakean (Vete de aquí, déjanos en paz)'. Finalmente, abandonaron el lugar una vez concluido el juramento de la alcaldesa popular.

"Aplicación de la Ley"

En su discurso, la nueva alcaldesa señaló que la constitución del Ayuntamiento no puede ser entendida "como un acto de fuerza" sino como "la aplicación escrupulosa de la ley". Otaola recordó que el PP ha sido "el único partido demócrata" que ha presentado una lista en las elecciones municipales mientras que el resto "ha venido a reconocer, con su actuación, que para ellos Lizartza no tiene remedio".

"Es un feudo del totalitarismo etarra-batasuno al que han dado por perdido", afirmó al tiempo que remarcó que incluso el anterior alcalde, el presidente del GBB del PNV, Joseba Egibar, "ha dicho ahí os quedáis porque esto no merece la pena"

A su juicio, el dirigente jeltzale "no ha querido entender que en un pueblo de 600 habitantes, donde se ha permitido que los totalitarios ordenen y atemoricen, es difícil que el resto de habitantes que no comulgan con el ideario terrorista den un paso al frente sin que alguien les respalde".

Es un feudo del totalitarismo etarra-batasuno al que han dado por perdido

"Esta es la labor en la que ha fallado estrepitosamente el nacionalismo que se dice demócrata. No ha sabido estar, a las duras y a las maduras, con los ciudadanos que se ven privados de libertad para asegurarles una vida digna si daban la cara en sus respectivos pueblos, como Lizartza, frente a los violentos", subrayó.

Oatola aseguró que "nada, excepto lo inevitable" apartará al PP de su principal objetivo que es "conseguir la libertad para todos" y que cada habitante de este municipio guipuzcoano "pueda sentirse ciudadano y no rehén de unos pocos totalitarios".

"Borrar vestigios terroristas"

Asimismo, insistió en que su equipo de Gobierno pretende en esta legislatura "desplegar una auténtica acción por la libertad, para lograr borrar los vestigios de la coacción terrorista de manera definitiva".

Por ello, anunció que su primera orden como alcaldesa será la de quitar de la fachada del Ayuntamiento tanto las pancartas como las fotos de presos de ETA que cuelgan del balcón y señaló que solo permitirá la colocación de las banderas constitucionales, de conformidad con la legalidad vigente.

El PP quiere borrar los vestigios de la coacción terrorista de manera definitiva

Otaola aseguró que el objetivo del PP se cumplirá si dentro de cuatro años, "en lugar de una lista, hay más listas representativas de otros partidos demócratas, y cuando los ciudadanos de este pueblo que creen en la democracia formen parte de las mismas". "Este es el gran reto para todos nosotros a partir de ahora: una Lizartza de ciudadanos libres, sean nacionalistas o no nacionalistas", enfatizó.

Tras finalizar el acto, sobre las nueve y media de la mañana, los concejales abandonaron el Ayuntamiento y volvieron a ser increpados e insultados, al igual que los periodistas desplazados para cubrir el evento a los que se instó, en euskera a abandonar el lugar.

Los simpatizantes de la izquierda abertzale permanecieron en los alrededores del Consistorio profiriendo gritos y reclamando 'Democracia para Euskal Herria' hasta que se retiraron las dotaciones de la Ertzaintza.