Las zonas costeras andaluzas comienzan a llenarse de público nacional y extranjero, por lo que los servicios sanitarios, entre otros, ya están preparados para hacer frente a la gran avalancha de público.

Durante julio y agosto, las cifras de extranjeros no empadronados en los municipios costeros andaluces que reciben atención médica casi se doblan en comparación con el resto del año.

Sólo en el Distrito Sanitario de la Costa del Sol (Málaga), un 35% de los admitidos en los servicios de urgencias durante el mes de agosto son extranjeros residentes en municipios de la zona que no están censados, según un estudio del doctor Emilio Pérez-Milla, del Hospital Costa del Sol, que ha calculado la población real de este centro a partir de la basura generada en el año 2001.

La Junta se hace cargo

Esta situación representa un gasto sanitario que termina recayendo en la Administración autonómica, casi en su totalidad. En 2006, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) facturó unos 27 millones de euros en el tratamiento de estos pacientes, pero sólo percibió 396.000 euros, según publica hoy el diario El País .

Los gastos generados de la atención de este público, generalmente pensionistas que pasan largas temporadas en estas zonas turísticas de la región, se cargan directamente a sus países e origen a través de la Seguridad Social, por lo que el centro que lo atiende no recibe ninguna compensación.