La producción de gases CFC, principales causantes del agujero en la capa de ozono, ha quedado prohibida desde el pasado fin de semana en China, y las últimas seis fábricas que todavía los elaboraban suspenderán sus actividades, según informaron fuentes oficiales.

El veto fue anunciado por la Administración Estatal de Protección Medioambiental (SEPA) y se enmarca dentro de los compromisos de Pekín con el Protocolo de Montreal, firmado en 1987, ratificado por 191 países y que tiene como objetivo reducir las emisiones de sustancias perjudiciales para la capa de ozono.

Castigarán a las empresas que no destruyan la maquinaria que produce estos gases

"Las compañías pertinentes deben destruir el equipo implicado en la producción de CFC (gases clorofluorocarbonados) de aquí al 15 de agosto. Los que no lo hagan serán castigados de acuerdo con la ley", dijo la SEPA en un comunicado.

Según el acuerdo firmado en la ciudad canadiense de Montreal, los países desarrollados debían eliminar la producción de los CFC en 2005, mientras que los países en desarrollo tienen de plazo hasta 2010.

Utilizados sobre todo en aerosoles, calefacción y aire acondicionado, los CFC son los mayores responsables de la destrucción de la capa de ozono, según confirmó el mexicano Mario Molina, Premio Nobel de Química en 1995.

En la última década, la emisión a la atmósfera de estos gases se redujo en un 95 por ciento, lo que ha permitido que la capa de ozono comenzara a recuperarse, aunque muy lentamente porque estos compuestos permanecen en el medio ambiente durante muchas décadas.

Las últimas investigaciones de la ONU estiman que la capa de ozono, que protege la vida terrestre al bloquear los rayos ultravioleta del Sol, volverá a sus niveles de 1980 entre los años 2055 y 2070.