La desaceleración del llamado boom inmobiliario es un hecho. Simple ley de la oferta y la demanda. La cantidad de viviendas en el mercado es mayor que la de posibles compradores. Y todo ello deriva en una doble consecuencia: el precio de la vivienda se va estancando y cuesta más tiempo venderla, sobre todo en el caso de los pisos de segunda mano.

Según el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, ahora se necesitan entre cinco y seis meses para vender una vivienda usada que hace un año se compraba en uno o dos meses, como máximo. El triple de tiempo, como poco. «Todos los propietarios quieren vender su piso más caro que su vecinos», explica Iñaki Egurrola, presidente del colegio. Y es ahí donde reside el problema. «Sobrevaloran su vivienda y no hace caso de la tasación que les hacemos», explica. Al final, el propietario termina vendiendo su piso al cabo de seis meses y por un precio inferior al que pretendía.

Lo mismo ocurre, aunque en otra escala, con los pisos de primera mano. La vivienda de nueva construcción también se vende más tarde. El último estudio elaborado por la patronal vizcaína de la construcción, Ascovi, certifica que una vivienda nueva se vende, por término medio, al cabo de cuatro meses y medio, uno más que en las mismas fechas del año pasado.

Y, a pesar de todo ello, Bilbao es una de las ciudades españolas donde más rápido se venden los pisos de segunda mano. En capitales como Sevilla y Valencia, en la actualidad, cuesta unos ocho meses dar salida a una vivienda.

Ésta es una de las consecuencias del agotamiento del mercado inmobiliario. Pero no la única. El colegio todavía no tiene conocimiento del cierre de inmobiliarias en Vizcaya, como está sucediendo en otras provincias, pero reconoce que muchas oficinas, sobre todo las franquicias de grandes firmas, «lo estarán pasando mal». «Escogieron locales en primera línea de playa y necesitan hacer muchas ventas para cubrir gastos», explica Egurrola.

Los precios suben un 6,5% en Bilbao

A pesar de la recesión inmobiliaria, el precio de la vivienda nueva sigue subiendo, aunque con menos fuerza que en años anteriores. Durante el primer semestre de 2007, el precio de los pisos subió en Bilbao un 6,5% y se situó, de media, en 3.205 € por metro cuadrado. Vitoria ha sido la única capital vasca donde el valor de la vivienda ha decrecido, un 2,7%.