Las academias de estudios zaragozanas ya están llenas de alumnos de secundaria y bachillerato que pasarán todo el verano dando clases de repaso y Matemáticas y se gastarán hasta 350 euros al mes en intentar mejorar sus resultados académicos.

En total, según las estimaciones de los centros, unos 10.000 jóvenes compaginarán el ocio con los apuntes durante sus dos meses y medio de vacaciones. Los alumnos de bachillerato demandan sobre todo clases de Lengua, Matemáticas e Inglés para preparar sus exámenes de septiembre, aunque cada vez son más los que necesitan ayuda también con Física, Química y Latín. Lo más frecuente es que, al menos, se matriculen en dos asignaturas.

«Se acostumbran en secundaria a pasar de curso, aunque no aprueben todo, y cuando llegan a bachillerato son incapaces de aprobarlo todo», comentan en la academia Aula Magna.

En los centros también abundan los estudiantes de ESO que, aunque no tienen recuperaciones en septiembre, precisan de clases de refuerzo para afianzar los contenidos del curso. En este caso, Lengua, Matemáticas e Inglés son también las asignaturas estrella.

«Vienen a hacer las tareas que les ponen en los institutos y algunos nos piden que les avancemos las materias del curso que viene», explican en la academia San José.

Precio por asignaturas

Estas clases suponen un importante desembolso para los padres de los jóvenes. La mayor parte de los estudiantes prefiere ir dos horas al día, una opción que cuesta en torno a los 155 euros mensuales.

El precio depende del número de horas de clase y oscila entre los 100 euros al mes por una hora al día y los 350 de los programas intensivos de cinco horas diarias.

Problemas de concentración

Pasar horas delante de los apuntes no sirve de nada si no se tienen unos buenos hábitos de estudio. Las academias de repaso están detectando cada vez más casos de alumnos que son incapaces de aprobar debido a problemas de concentración y organizan talleres específicos para enseñar a los jóvenes a estudiar. «Los continuos despistes no les dejan asimilar bien los contenidos y así es imposible que rentabilicen el tiempo de estudio», explican en la academia Cervantes.

Clases en verano

Programa a medida: Los centros diseñan para cada alumno un programa específico, con el fin de ajustarse a sus necesidades ante la dificultad de concentrar los contenidos de una asignatura en uno o dos meses de clases de repaso.

Funcionamiento: Las clases se dan por las mañanas, en horario de 9 a 14 horas, y en grupos reducidos de entre 6 y 8 alumnos cada uno.

A domicilio: Los profesores particulares son una alternativa más cara. Cobran una media de 12 euros la hora, por lo que una hora de clase al día saldría por unos 240 euros mensuales, más del doble que las academias.