Los dos soldados españoles que resultaron heridos en el atentado que hace una semana costó la vida a seis militares en el Líbano llegaron a España el sábado. Los dos, de 19 y 21 años, se encuentran bien, pero permanecerán ingresados en el hospital Gómez Ulla (Madrid) hasta su recuperación. Por otro lado, el Ejército ya ha comenzado a instalar en todos sus vehículos destinados en el Líbano los inhibidores que anulan las frecuencias que activan los coches bomba. El contingente español en ese país sigue en alerta máxima.