Será el quinto de España en tener una segunda pista, después de Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca y Gran Canaria. El Ministerio de Fomento ya ha encargado las obras de esta infraestructura, necesaria para la previsión de 20 millones de viajeros que se esperan por el aeródromo malagueño en 2015.

La construirá Sando en 28 meses, con lo cual estaría lista a final de 2009 si se cumplen los plazos. Con una inversión que supera los 244 millones de euros, la ampliación del campo de vuelos se centra en la segunda pista, que se aparta en 14 grados de la actual, además de una plataforma de estacionamiento de aeronaves y calles de rodadura.

Tendrá una longitud total de 2,7 kilómetros para el aterrizaje y de casi cuatro para la carrera de despegue, y una anchura de 45 metros, con márgenes de 7,5 a cada lado.
Según Aena, la segunda pista sólo se utilizará para aterrizajes y despegues hacia y desde el norte: en ningún momento las aeronaves sobrevolarán la desembocadura del río Guadalhorce, como dicta la declaración de impacto ambiental.