El doctor en Filología Hispánica y catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada del Departamento de Lingüística General de la Universidad de Granada, Domingo Sánchez-Mesa Martínez, ha defendido el cine español por ser un instrumento que lucha contra la mala conciencia que hay respecto a la inmigración, ya que "es un cine que rompe con estereotipos y los cineastas se cuidan de no cargar contra los aspectos negativos de este fenómeno".

Durante su exposición, ha hecho un recorrido histórico por el cine español, que en la mayoría de los casos ha tratado la figura del inmigrante como una persona buena que intenta encontrar un futuro mejor, tal y como reflejan las películas 'Las cartas de Alou' (1990) y 'Cosas que dejé en La Habana' (1997). En cambio, una vez que la inmigración empieza a formar parte del tejido social español, filmes como 'El penalti más largo del mundo' (2005) rompen con los estereotipos al representar al inmigrante como alguien amable e integrado, según su investigación.

No obstante, también ha mencionado algunas producciones audiovisuales que generaron cierta polémica por estigmatizar el papel del migrante y la victimización del mismo, como el caso de 'El próximo Oriente' (2006) o 'El truco del manco' (2008).

Sánchez-Mesa ha participado este miércoles en el curso 'Talleres para enseñar segunda lengua a inmigrantes', codirigido por la profesora de español, didáctica de las lenguas y análisis del discurso de la Universidad de Columbia, Guadalupe Ruiz-Fajardo, y el profesor de ELE y formador en el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada, Aurelio Ríos Rojas, y organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en el campus Antonio Machado de Baeza (Jaén).

Por otro lado, el doctor en Educación por la Universidad de Luxemburgo y doctor europeo en Lingüística por la Universidad Autónoma de Madrid, Roberto Gómez Fernández, ha analizado la educación primaria en Luxemburgo, uno de los países con mayor diversidad lingüística y cultural en Europa. No obstante, ha reconocido que el sistema no es perfecto porque "existen escollos a nivel lingüístico a la hora de integrar la lengua de los familiares de los estudiantes", es decir, cómo reconocer el capital lingüístico en el aula para que los alumnos se sientan integrados en el grupo, según ha aclarado.

En cuanto al perfil de extranjeros, Gómez ha dicho que Luxemburgo recibe personas muy cualificadas, que trabajan en instituciones europeas o la banca, pero también existen trabajadores sin cualificación que suelen estar en la construcción. Respecto a las nacionalidades, proceden de Portugal en su mayoría, seguidos de los que viven en los países fronterizos, que van a trabajar y vuelven en el día, como es el caso de Francia, Bélgica y Alemania.

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