Pero ¿aún se venden máquinas de escribir?
Alberto González, con las máquinas de su tienda. (Rafa Molina)
Dos comercios de Alicante despachan unas 50 al año, no sólo a coleccionistas. En la era de Internet, Google y el mail aún se venden máquinas de escribir. Apenas unas 50 al año. Y sólo en dos comercios de Alicante –en San Francisco– y otro de Elche.

En la calle Valdés, Casa Alarcón ofrece Olivetti, Olympias o Triumph Adler, «águila en alemán», precisa Felipe Alarcón, uno de sus dueños. Las compra «gente mayor», para la que «un ordenador es algo complicado». Pero la venta «ya es muy reducida» y el comercio, fundado en 1926, «ya no vive de esto», sino de equipar oficinas y de contadores para monedas y billetes.

A 50 metros, en Rafael Terol, la Casa Olympia (abierta en 1968 y hoy Oly Oki Alicante) también despacha, según Andrés Aracil, uno de los socios, la Olympia manual, portátil, para gente ya mayor, «que dice me voy al campo y escribo bajo un árbol». Y la grande o tanque, «para oficinas y notarías» o para opositores que se examinan de mecanografía, con este teclado más duro.