Se ha reanudado de nuevo la actividad en el aeropuerto de Ibiza tras el falso aviso de bomba con retrasos tanto en los vuelos de salida como en los de llegada.

Sobre las 12.30 horas el aeropuerto fue evacuado por razones de seguridad, ante la amenaza de la colocación de un artefacto explosivo, que obligó a la intervención de los artificieros, quienes abrieron con una pequeña explosión controlada una caja sospechosa, que finalmente estaba vacía.

La pista y la terminal, así como, los accesos de entrada al aeropuerto fueron cerrados, por los que cientos de viajeros tuvieron que abandonar a pie las instalaciones aeroportuarias, en medio de un fuerte dispositivo de Polícia y Guardia Civil.

El diario "Gara" fue quien informo al aeropuerto sobre la colocación de un artefacto explosivo

Los pasajeros empezaron a formar una larga cola a ambos lados de la carretera del aeropuerto, que llegó a ocupar varios kilómetros de longitud, y a quienes miembros de Protección Civil suministran agua para mitigar el fuerte calor reinante.

El diario "Gara" fue quien informo al aeropuerto sobre la colocación de un artefacto explosivo, tras recibir éste primero, una llamada de un comunicante que dijó hablar en nombre de ETA.

El aeropuerto de Ibiza tenía previstas 307 operaciones, con un movimiento de viajeros de 40.400 pasajeros, coincidiendo con el primer fin de semana de julio, según fuentes de Aena.

Las mismas fuentes han indicado que los aviones que tenían planeado aterrizar en Ibiza fueron desviados a otros aeropuertos, que no precisaron.