Raul Castro mira la silla vacía de su hermano Fidel (Reuters)
Raul Castro mira la silla vacía de su hermano Fidel durante la sesión de la Asamblea Nacional (REUTERS/Enrique De La Osa) REUTERS/Enrique De La Osa
Cuba acusó al Gobierno de Estados Unidos de mantener la política de eliminar al líder cubano, Fidel Castro, y llevar "muerte y dolor a nuestro pueblo", en una declaración aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

La conducta de Bush muestra claramente su intención de seguir empleando contra Cuba los métodos más execrables

La Asamblea (Parlamento unicameral) comenzó la primera de las dos sesiones que celebra anualmente, tras una semana de análisis sobre la situación de sectores clave para la economía del país, como la agricultura, el transporte o la vivienda.

La declaración aprobada dice que "la conducta del gobierno de Bush muestra claramente su intención de seguir empleando contra Cuba los métodos más execrables" y denuncia los planes de la CIA para asesinar a Castro recogidos en los documentos de la agencia de espionaje desclasificados esta semana.

Según los documentos conocidos como "las joyas de la familia", en 1960 la CIA quiso usar a un miembro de la mafia , Johnny Roselli, para matar a Castro en "una acción tipo gángster".

Apoyo a anticastristas

"Lo que ahora reconoce la CIA no es historia antigua. Es realidad presente y lo demuestran los hechos", añade la declaración.

Los documentos de la CIA revelan parte de los intentos para matar al compañero Fidel Castro

El texto denuncia que el Gobierno estadounidense protege al anticastrista Luis Posada Carriles, acusado de terrorismo por La Habana y Venezuela, mientras mantiene en prisión desde hace nueve años a cinco agentes cubanos acusados de espionaje.

"Los documentos de la CIA revelan parte de los intentos para matar al compañero Fidel Castro y llevar la muerte y el dolor a nuestro pueblo", continúa.

La declaración agrega que "el cínico respaldo a Posada y el vergonzoso castigo a nuestros cinco luchadores antiterroristas son pruebas irrefutables de que esos viles propósitos, ahora reconocidos, no son cosa del pasado y que esa sigue siendo la política de los actuales gobernantes estadounidenses".

El presidente provisional de Cuba, Raúl Castro, encabezó la apertura de la sesión de la Asamblea, en la que por segunda ocasión permanece vacía la silla de Fidel Castro, convaleciente de una grave enfermedad intestinal que le obligó a delegar el poder en su hermano menor el 31 de julio del pasado año.