Apenas unas horas después de que Grecia hubiese resuelto un pago de deuda al Banco Central Europeo (BCE), el primer ministro heleno, Alexis Tsipras, anunció este jueves su dimisión y propuso elecciones anticipadas.

La rebelión creciente dentro de su partido izquierdista Syriza, después de que el Parlamento votó para aprobar el tercer rescate financiero, ha desestabilizado aún más su gobierno, provocando una dimisión que vuelve a situar a los griegos en días convulsos.

Este ingeniero civil de 41 años logró situar a la izquierda al frente del Ejecutivo y puso entre las cuerdas a sus socios europeos: celebró un referéndum en pleno corralito para finalmente volver a someter a Grecia a prácticamente las mismas medidas de austeridad diseñadas por la famosa 'troika' -formada por la Comisión Europea, el FMI y el BCE- para evitar la quiebra.

Estos son los momentos claves del gobierno de Alexis Tsipras durante un mandato 'sietemesino' que no ha llegado a madurar:

Su ascenso político y llegada al poder. Aunque comenzó su carrera política nueve años antes, Alexis Tsipras llegó al Gobierno nacional en enero de 2015 tras una contundente victoria como líder del partido Syriza en elecciones anticipadas, donde derrotó al por entonces primer ministro Andonis Samaras, del partido conservador Nueva Democracia. En ese momento, Grecia ya arrastraba un bagaje de un lustro de penurias, una economía enferma y unas recetas de austeridad que fracasaban y acentuaban la pobreza de su población.

Pero la popularidad del líder izquierdista comenzó años antes, en mayo de 2012, cuando, para sorpresa general, Syriza se convirtió en la segunda fuerza del país gracias a un programa de rechazo de la austeridad que los acreedores del país habían impuesto. En las pasadas elecciones europeas, Syriza fue el partido más votado con una ventaja de casi cuatro puntos porcentuales frente a Nueva Democracia.

Ya en 2015, tras su victoria en los comicios de enero, Tsipras, quien se había convertido en azote de las medidas de austeridad, sacó su lado más conciliador y formó un gobierno con el conservador ANEL.

Primer mes de mandato. En los primeros días liderando el Ejecutivo heleno, el mandatario fue testigo de importantes desplomes de la bolsa de Atenas pero mantuvo su firme discurso contra la 'troika', tanto él como su ministro de Finanzas, Yanis Varufakis. A principios de febrero, el Banco Central Europeo dejó de aceptar los bonos emitidos por Grecia en sus operaciones de refinanciación. Apenas 20 días después, el Eurogrupo amplió por cuatro meses la ayuda financiera y luego dio luz verde a las reformas de Tsipras pero con reservas. 

Retirada de depósitos y amnistía fiscal. Después del primer mes de gobierno, los Bancos de Grecia siguieron sufriendo la retirada de depósitos y los problemas de liquidez cada vez fueron mayores, lo que llevó a tomar medidas urgentes a nivel nacional. Entre ellas destacó una amnistía fiscal y un decreto en el que se obligó a las instituciones públicas a transferir sus reservas en efectivo al Banco de Grecia. A su vez, el 24 de abril, el Eurogrupo instó de nuevo al Gobierno de Tsipras a tomar urgentemente medidas de ajuste.

Incapacidad para afrontar las deudas. A pesar de que Grecia realizó al FMI algunos pagos de alrededor de 1.000 millones de euros, el país siguió con problemas de financiación al no desbloquearse ayudas pendientes del segundo rescate y rechazó las propuestas de sus socios del euro sobre una subida del IVA y recorte de pensiones. Ante su incapacidad, el Ejecutivo griego solicitó el 10 de junio una nueva prórroga de nueve meses. Ante las exigencias de más medidas de austeridad, el Parlamento griego aprobó el 27 de junio convocar un referéndum para el 5 de julio sobre las propuestas de reforma de los acreedores.

Corralito y referéndum

El corralito. El cierre de los bancos el 29 de junio fue la señal más visible de la crisis que llevó a Grecia al borde de salir del euro a principios de julio y amenazó los cimientos de la moneda común europea. El 'corralito' se produjo tras la publicación de un decreto que establecía el cierre de los bancos y la Bolsa hasta el 7 de julio y limitaba la retirada de efectivo a los 60 euros diarios.

Mientras los bancos permanecían cerrados, Grecia se mostró dispuesta a hacer concesiones pero el Eurogrupo rehusó tomar decisiones hasta conocer el resultado del referéndum para el que el Tsipras pide el "no".

Apoyo ciudadano en el referéndum. En pleno corralito, el 5 de julio, los griegos daban finalmente un rotundo 'no' tras celebrarse el referéndum sobre la propuesta de los acreedores. Un resultado que nada tuvo que ver con lo que pronosticaban las encuestas. Con una participación del 62,5%, el primer ministro griego logró que la victoria del 'no' fuera borrón y cuenta nueva en las negociaciones con las diferentes instituciones. 

Sin embargo, meses después Tsipras volvería Grecia con prácticamente las mismas medidas de austeridad que habían sido rechazadas por sus compatriotas en el referéndum.

El resultado dejó al mandatario heleno sin su polémico ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, quien presentó su dimisión para "facilitar la negociación" con la Unión Europea.

Un acuerdo al límite. Tras duras negociaciones, Grecia y sus acreedores llegaron a un acuerdo el 15 de julio por el que Atenas acepta reformar las pensiones y el mercado laboral y el ministro de Trabajo, Panos Skurletis, anunció que habrá elecciones anticipadas en 2015. Esta situación llevó al mandatario heleno a remodelar su gobierno por el conflicto interno.

Abrieron los bancos griegos. A las tres semanas de permanecer cerrados para evitar el colapso del sistema financiero, los bancos volvieron a abrir sus puertas el 20 de julio. La reapertura se produjo con la aceptación por parte de Tsipras de un duro paquete de exigencias de los socios europeos como moneda de cambio de un tercer rescate. Estas duras medidas afectan al IVA, déficit o las pensiones.

Tercer rescate financiero. Grecia recibió este 20 de agosto la primera parte del tercer rescate concedido por la eurozona de 13.000 millones de euros, que asegura la financiación del país en los próximos tres años. La de este 20 de agosto es una fecha clave porque Grecia debía devolver 3.400 millones de euros al Banco Central Europeo (BCE), un trámite que se efectuó a primeras horas de la mañana.

Tsipras presenta su dimisión. Tal y como se había anunciado, el primer ministro heleno presentó su renuncia el mismo día que llegó el primer tramo del tercer rescate financiero. En su comparecencia pidió a los ciudadanos que volvieran a depositar su confianza en él apoyándose en las medidas adoptadas a nivel nacional y en el acuerdo para un tercer rescate que, según él, ha "salvado al país".