Serrat y Sabina
Los cantautores, en la rueda de prensa de Zaragoza. JAVIER CEBOLLADA (EFE)
Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina iniciaron el pasado viernes en Zaragoza una gira internacional de más de sesenta conciertos bajo el nombre de "Dos pájaros de un tiro".

 

Han preparado un repertorio de entre 30 y 40 canciones con el que esperan contentar al público
En la gira, para la que han preparado un repertorio de entre 30 y 40 canciones con el que esperan contentar al público, porque "el que se sienta defraudado no hay ningún mecanismo para que se le devuelva la entrada", dijo Sabina, han incluido una versión de "El muerto vivo" de Peret, un "canto muy reivindicativo", según Serrat.

 

"Estos conciertos pretenden ser, por encima de todo, una fiesta, y la canción se ajustaba perfectamente", afirmó Serrat, quien confesó que siente una "profunda envidia" por las canciones de su colega, que le gusta "tomar con impunidad" y hacerlas suyas.

La idea de compartir escenarios surgió de conversaciones que pudieron quedar en nada porque, reconoció Sabina, es "de natural vago" pero, aunque no haya un "motor", Serrat sí tiene mucho que ver con la puesta en marcha.

 

Quién sabe si mañana puede ser la última oportunidad de ver a Sabina en directo"

"Empezamos a hablar de nuestras enfermedades y tirando del hilo", aseguró Serrat, "empezamos a ver que los plazos de la vida se acortaban" y decidieron ponerse manos a la obra porque tal como están las cosas, bromeó, "quien sabe si mañana puede ser la última oportunidad que tengan ustedes de ver a Joaquín Sabina en directo".

 

Sabina, quien avanzó que cantará alguna canción en catalán, cuando la gira los lleve por Cataluña, aseguró que la gira supone "compartir unas canciones y una amistad con el público" y no tienen "el más mínimo miedo" de estar tanto tiempo juntos, porque "la amistad está por encima del oficio" y supone, para el catalán, una oportunidad "fantástica" de conjugar una forma distinta de cantar.

Sabina recalcó que es difícil decir cuál es su canción preferida de su compañero de viaje, a quien empezó a escuchar con 17 ó 18 años y a interpretar algunas de sus composiciones en las "catacumbas" de Londres, como "Fiesta" y "Señora", dos canciones que canta ahora también, pero después llegaron otras etapas y conocerlo, afirmó, "no le quita magia, sino que se la multiplica".

"Yo reto a aquellos que se quedaron en discos más antiguos de Serrat a oír los últimos, donde siempre van a encontrar una joya", agregó antes de que Serrat lo interrumpiera para aclarar que Sabina "cultiva su leyenda" porque con 17 años escuchaba a Gardel, a la "gente de su quinta".

Interpretarán un tema inédito

No han compuesto, para esta gira, ninguna canción, porque lo de las "musas" es algo complicado, comentó Sabina, pero interpretará una que compuso hace 20 años y que podría haber creado para la ocasión, "Mi primo el nano", y que cantará a Serrat "para ver si el rubor cubre sus mejillas".

"Lo que nos importa es tener un concierto ajustado, fluido" que "tenga una apariencia de algo muy sencillo y muy de la sala de estar de casa", añadió Serrat, y si en un tiempo hacen canciones juntos, como decía su madre, "de aquí allá, pajaricos habrá".

 

"Serrat pisa muy fuerte y tiene las ideas muy claras", dijo Sabina
Compartir escenario con Serrat, aseguró Sabina, es "muy cómodo" porque "pisa muy fuerte" y "tiene las ideas muy claras", porque él es "más caótico" y deja que su compañero "vaya tirando un poco del carro". Confesó, además, que cuando lo escucha sigue siendo "un fan" y se le cae "un poco la baba".

 

"Sobre todo es un gran artista y muy generoso", aseguró, y para una gira como ésta es necesario que cada uno "ame" el trabajo del otro y además "sea capaz de desprenderse de lo que haga falta para que el resultado final sea bueno".

Esta gira, que abren hoy en Zaragoza, donde repetirán el sábado y puede que regresen para el 9 de octubre, en las fiestas del Pilar, terminará el 20 de diciembre en Montevideo.