El excéntrico estilo 'Liberty' que puso los cimientos para el éxito del diseño italiano del siglo XX

  • El Museo d'Orsay de París reúne un centenar de objetos decorativos y artísticos del peculiar 'art nouveau' que surgió en Italia tras la unificación del país en 1861.
  • Mobiliario, ebanistería, cerámica, cristalería, pinturas y tapicerías muestran el explosivo ambiente creativo de principios de siglo en todas las regiones italianas.
  • El 'arte floral', como tambiñén era llamado, fue sustituido por el racionalismo y el futurismo a la vez que el país era dominado el fascismo de Benito Mussolini.
'Las mil y una noches', del pintor 'divisionista' italiano Vittorio Zecchin
'Las mil y una noches', del pintor 'divisionista' italiano Vittorio Zecchin
© Musée d’Orsay, dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt © Droits réservés

Hasta 1861 el territorio italiano estaba troceado en una docena de pequeños estados y ducados, algunos de ellos dominados por dinastías que ni siquiera eran nativas de la zona —entre ellos los Borbones—. Esta anacronía feudal quedó suprimida por el proceso de unificación del país, que se extendió a lo largo de buena parte del siglo XIX con numerosos conflictos bélicos y culminó con la creación del Reino de Italia y la posterior conquista de Roma.

La revolución histórica determinó que en la Italia de comienzos del siglo XX se produjera un empuje de la creatividad y las artes. La exposición Dolce vita? Du Liberty au design italien: 1900-1940 (¿Dulce vida: del Liberty al diseño italiano), el Museo d'Orsay de París hasta el 13 de septiembre, propone un recorrido por el agitado ambiente de las artes decorativas en el país, que experimentaron una ebullición sin precedentes y se embarcaron, con matices nacionales, en la renovación del art nouveau que conquistaba a toda Europa.

El gérmen del 'estilo italiano'

Herederas de una importante tradición artesanal y artística, las artes decorativas italianas se convirtieron en las "intérpretes del deseo de progreso de una nación que acaba a penas de encontrar su unidad", dicen los organizadores de la muestra. Ebanistas, ceramistas, maestros vidrieros, tapiceros y otros aplicados maestros trabajaron en colaboración con artistas plásticos destacados para crear un verdadero "estilo italiano", base del que a lo largo del siglo se colocaría a la cabeza de las escuelas mundiales de diseño.

El itinerario creativo amplio, complejo y profundamente nutrido de entusiasmo, se desarrolló en un contexto histórico de creciente ambiente sombrío y difícil que conducirá en 1922 al régimen dictatorial y fascista de Benito Mussolini. La exposición pretende que los visitantes se interroguen sobre la circunstancia en que se produce el renacer artístico ."¿Cómo puede existir una creatividad excepcional, en una nación que se precipita hacia la catástrofe? ¿Se trata de una dolce vita antes de que Federico Fellini hiciera famosa la expresión, en la década de los sesenta?", se preguntan.

'Capacidad de invención'

Las artes decorativas de esta época, desde los excéntricos muebles de Carlo Bugatti hasta las sorprendentes sillas rojas de Marcello Piacentini o las lámparas minimalistas de Gio Ponti, pasando por los objetos extravagantes de los futuristas, "evocan una alegre creatividad, una capacidad de invención sin límites, pero sobre todo definen el  carácter italiano que distingue todavía en la actualidad el diseño, la moda y el arte".

Este periodo de "creatividad extraordinaria" está presentado en el museo parisino mediante un recorrido cronológico por un centenar de obras de mobiliario, ebanistería, cerámica, cristalería, pinturas y tapicerías. El estilo Liberty, como se denominó en Italia al art nouveau que predicaba la ruptura con la pacatería moral del siglo XIX y el renacer de las sensibilidades místicas, eróticas y oníricas, está evocado por las creaciones extravagantes de los prolíficos diseñadores Bugatti, que proyectaban muebles cubiertos de pergamino, con formas fantásticas y zoomorfas, y Eugenio Quarti, distinguido por la ligereza de su mobiliario incrustado de hilos metálicos y nácar.

Pintores 'divisionistas'

Junto a ellos se exponen cuadros de autores divisionistas como Vittorio Zecchin, que componía obras basándose en la interacción cromática de los puntos; Giovanni Segantinni, cuñado de Bugatti, y el ceramista y pintor de Florencia Galileo Chini, influido por el Renacimiento pero de los primeros en apuntarse a la nueva sensibilidad.

Una nueva estética basada en la apología del progreso y de la velocidad Un segundo bloque de la exposición está dedicado al futurismo, cuya estética, inspirada por el progreso y la velocidad, se extendía a todos los aspectos de la vida. Movimiento de vanguardia fundado por el poeta Filippo Tommaso Marinetti en 1909, los futuristas se oponían a la cultura burguesa, las academias y los museos y se convirtieron en intérpretes del deseo de renovación extendido entre los jóvenes artistas para proponer una nueva estética basada en la apología del progreso y de la velocidad.

'Milagros de la vida contemporánea'

Giacomo Balla, Umberto Boccioni, Carlo Carrà, Luigi Russolo y Gino Severini respondieron al llamamiento de Marinetti y expresan la voluntad de "plasmar y de magnificar" los "milagros de la vida contemporánea", representando la "sensación dinámica de las ciudades en perpetua evolución". Al mismo tiempo que la I Guerra Mundial destrozaba vidas e ideales en Europa, los futuristas proponen romper con los ideales esteticistas del art nouveau para buscar la "eterna velocidad omnipresente".

Con la llegada del fascismo, en 1922 nace el movimiento Novecento Italiano, apoyado por Mussolini. Pintores como Sironi, Funi y Oppi se orientan hacia el pasado para crear un "clasicismo moderno" basado en la pureza de las formas y la armonía de la composición. El arquitecto Ponti es la figura relevante en las artes decorativas al reinterpretar modelos arcaicos y formas puras de inspiración clásica.

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