El Ayuntamiento de Valladolid ha llevado a cabo este lunes las obras de retirada del bolardo que regulaba el acceso por la calle Manzana al aparcamiento subterráneo de la Plaza Mayor que durante los algo menos de cinco años de funcionamiento causó daños a un total de 42 vehículos.

Según han informado fuentes municipales, los operarios han comenzado las obras este lunes para extraer el dispositivo neumático escamoteable, que se elevaba de la superficie cuando recibía la señal de que el aparcamiento se encontraba completo.

El bolardo, que fue instalado por el equipo de Gobierno entonces del Partido Popular en el año 2010 en la confluencia entre las calles Cebadería y Manzana, estaba desactivado desde finales del pasado mes de junio, en lo que fue una de las primeras decisiones anunciadas por el actual alcalde, Óscar Puente, y el teniente de alcalde, Manuel Saravia.

Desde el primer incidente de tráfico con el bolardo como protagonista, el 19 de octubre de 2010, hasta la fecha, han sido 42 los vehículos que han colisionado contra este dispositivo. Por ello, según el informe municipal que avala su retirada, con el fin de evitar estos sucesos y reducir el impacto social negativo que esta instalación del Ayuntamiento causaba, el equipo de Gobierno municipal, a través del Concejal Delegado de Seguridad y Movilidad y tras analizar las posibles actuaciones a llevar a cabo, dio las instrucciones correspondientes al Centro de Movilidad Urbana para que se lleve a cabo la retirada de los elementos que componen la instalación.

Desde que comenzaron a conocerse los incidentes, en muchas ocasiones difundidos a través de las redes sociales por los concejales del Grupo Municipal Socialista, cuyas dependencias tenían entonces vista directa a la calle Manzana, proliferaron los comentarios de los ciudadanos, que comenzaron a conocer al dispositivo, en clave de humor, como 'El bolardo asesino'.

Así, se ha comenzado a retirar tanto el bolardo, como los dos bolardos fijos extraíbles que se encontraban a ambos lados de la calle y dos separadores de caucho.

Por el momento, el control de los accesos al aparcamiento subterráneo quedará regulado por un semáforo que se iluminará en rojo cuando no haya plazas disponibles. El dispositivo contará con una columna de 2,40 metros de altura y pantalla de contraste para incrementar su visibilidad.

También se instalará en los soportales de la calle Cebadería una cámara de control y seguimiento que será trasladada desde su ubicación actual —sobre el edificio de la Casa Consistorial en la esquina de las calles Manzana y Cebadería—.

Asimismo, se repondrá la señalización horizontal del paso para peatones deteriorada con los trabajos y se incluirá la línea de detención ante el semáforo y se mantendrá en su ubicación la señal de tipo LED ya existente.

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