Candaulismo. Con esta palabra se identifica la actividad sexual que implica tres personas, dos activas y una mirando. En la Belle Époque los hombres acaudalados solían llevar a sus esposas a burdeles de postín para que les observaran teniendo relaciones sexuales con otras mujeres. Estos locales solían tener habitaciones con agujeros para cotillear las actividades de los demás clientes.

Cliterectomía. O ablación del clítoris, que a veces incluye los labios mayores y menores y la infibulación, y consiste en sellar los labios mayores con anillos o espinas. En el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX se practicaba esta operación en toda Europa y EE.UU. para eliminar el orgasmo exterior y “potenciar” como decía Freud, el orgasmo vaginal y la sumisión de la mujer a la penetración.

Cubana. Es una práctica a través de la cual el hombre consigue su orgasmo frotando su pene entre los senos de una mujer y eyaculando entre los pechos. Resulta particularmente excitante para los hombres que tienen el fetiche de los senos.

Dendrofilia. Se designa con este nombre a las personas que se excitan con los árboles. Estos símbolos sagrados de la fertilidad de la tierra representan el falo erguido. En muchas fiestas campesinas se planta un palo adornado de cintas y las muchachas que han tenido su primera regla ese año lo bailan, enrollando las cintas simulando una masturbación, para que el falo fecunde la tierra. En Castilla se llaman mayo y se celebran el uno o dos de mayo.