Benedicto XVI
El papa Benedicto XVI durante la audiencia general en la Ciudad del Vaticano. EFE/Giuseppe Giglia

El papa Benedicto XVI ha presentado a un grupo de cardenales y obispos de todo el mundo el "Motu Proprio" que facilitará la celebración de la misa en latín, documento que será hecho público en los próximos días, ha informado el Vaticano.

La presentación, según precisó hoy el Vaticano, se produjo en la tarde de ayer en el Palacio Apostólico y a la misma asistieron el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, y una quincena de cardenales y obispos, entre ellos el vicario de Roma, Camillo Ruini, y el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el arzobispo Angelo Bagnasco.

Bertone fue el encargado de ilustrar el "Motu Proprio" (documento que el Pontífice escribe por iniciativa propia y no como respuesta a una solicitud) y después Benedicto XVI "mantuvo una profunda conversación que duró alrededor de una hora" con los presentes, precisó el Vaticano.

Un documento papal esperado desde hace tiempo

El "Motu Proprio" "Sobre el uso del Misal Promulgado por Juan XXIII en 1962" (así lo denominó el Vaticano en su comunicado) será publicado en los "próximos días" e irá acompañado de una "amplia carta" del Papa a los obispos, precisó la Santa Sede.

Este documento papal es esperado desde hace tiempo y permitirá celebrar más libremente la misa de San Pío V, conocida como tridentina, y que se oficiaba antes de los cambios en la liturgia introducidos por el Concilio Vaticano II (1963-1965).

En 1969, el Vaticano introdujo la posibilidad de oficiar las misas en diferentes idiomas.
El Concilio Vaticano II introdujo el "Novus ordo missae", la nueva forma de celebrar la misa y que sustituyó a la realizada en latín, celebrada hasta 1969, introduciendo la posibilidad de oficiar la celebración en los diferentes idiomas. También dispuso que el sacerdote oficiase mirando a los fieles. Hasta entonces el sacerdote celebraba de espalda a los fieles.

 

Más cercanos a la liturgia latina

El cardenal colombiano Dario Castrillón Hoyos, presidente del Consejo de la comisión "Ecclesia Dei", ha afirmado en estos días que Benedicto XVI lo que pretende es "extender a toda la Iglesia Latina la posibilidad de celebrar la Santa Misa y los Sacramentos según los libros litúrgicos promulgados por el beato Juan XXIII en 1962" (antes del Vaticano II).

Según el cardenal colombiano, "actualmente asistimos a un nuevo y renovado interés por esta liturgia, nunca abolida y que muchos consideran un tesoro". "Por ello -añadió- Benedicto XVI considera que ha llegado el momento de facilitar, como habría querido una comisión de cardenales en 1986, el acceso a esta liturgia como forma extraordinaria del único Rito Romano".

La misa en latín nunca fue oficialmente suspendida

Antes, para celebrar la misa en latín se tenían que recoger firmas y pedir permiso al obispo.
La misa en latín, nunca oficialmente suspendida, fue cayendo en desuso y, en 1982, el papa Juan Pablo II decretó que para oficiar la misa tridentina se tenían que recoger firmas y pedir el permiso al obispo de la diócesis donde se quería celebrar, que podía rechazar la petición.

 

El "Motu Proprio" de Benedicto XVI permitirá, según las fuentes vaticanas, celebrar la vieja misa de manera "extraordinaria", cumpliendo determinadas condiciones, como ya se realizan con otros ritos, como el bizantino, el mozárabe o el sirio-antioqueno.