La siesta
Sólo uno de cada diez españoles usa pijama para sestear. ARCHIVO

Una buena siesta no necesita pijama pero sí requiere un buen sofá, según un estudio elaborado por una firma italiana especializada en la fabricación de este producto estrella de los salones de las casas españolas.

Según el informe elaborado por Natuzzi, nombre de la empresa, más de la mitad de los españoles está dispuesto a realizar algún tipo de sacrificio con tal de disfrutar de una siesta diaria.

El sesteo se ha convertido en un factor determinante a la hora de elegir un sofá y no es para menos, ya que, según los datos del estudio, es el momento ideal para hacer el amor con la pareja.

Los países nórdicos creían que era cosa de vagos, pero ahora empiezan a cambiar de opinión

Tradicionalmente, los países nórdicos han considerado que quienes se echaban una cabezada después de comer eran unos vagos y no veían ningún beneficio a ese descanso incrustado en la jornada laboral.

Sin embargo, tanto los países anglosajones como los propios países nórdicos empiezan a cambiar de parecer y ahora reconocen que la siesta es un hábito saludable y recomendable que mejora la concentración y el rendimiento en el trabajo.

Una creencia aún más extendida en nuestro país, donde 9 de cada 10 españoles cree que la siesta nos permite recuperar energía y vitalidad a la vez que resulta beneficiosa para la salud contribuyendo al bienestar general.

Al despertar de la siesta nos encontramos de mejor humor y estamos previniendo las enfermedades cardiovasculares.

11 manías del sesteo

  • 8 de cada 10 españoles prefiere el sofá, y en 8 de cada 10 casos se puede descartar un sofá si no es cómodo para sestear.
  • En España no importa que la duración recomendada para una siesta sea de entre 15 y 20 minutos: 9 de cada 10 lo supera y 3 de cada 10 duerme más de 40 minutos, aunque los expertos lo desaconsejan.
  • Para los que la duermen en pareja, es el mejor momento para el sexo según 8 de cada 10 encuestados.
  • El 70% de los encuestados destacan la importancia de la luz y establecen que la ideal es la tenue e indirecta, una luz cálida que invite al relax o incluso la ausencia de luz.
  • Gran disparidad de opiniones sobre el ruido: el 50% necesita silencio absoluto pero al 30% no le molesta y el 20% prefiere sonido ambiente sin el que no puede dormir.
  • Entre los que necesitan sonido, el 40% se pirra por los documentales vespertinos, pero también los hay que duermen con la radio, con música clásica, con películas o con eventos deportivos como el ciclismo.
  • La postura es fundamental: el 78,9% prefiere dormir tumbados (el 37,5% a pierna suelta) y el resto lo hace sentado con los pies apoyados en una mesita.
  • Adiós al pijama: sólo 1 de cada 10 lo usa; más de la mitad prefieren ropa cómoda como el chándal mientras que 3 de cada 10 necesitan de una manta que les arrope.
  • Los perjudicados: 7 de cada 10 encuestados que no pueden permitirse la siesta por el trabajo estarían dispuestos a hacer algún sacrificio para conseguirla.
  • Entre los sacrificios están comenzar antes la jornada laboral (40%), salir más tarde (30%) y comer en menos tiempo (30%).
  • El 54% de los entrevistados vería con buenos ojos que en su lugar de trabajo se habilitasen zonas para sestear.