Cuarto del bebé
Imagen del cuarto de un bebé. FLICKR/tedsblog

Con la llegada del primer bebé a la pareja, el mundo –el conocido hasta entonces– salta por los aires. Todo cambia; también el hogar. El recién nacido va a transformar la vivienda. De entrada, lo normal es destinar una habitación en exclusiva para el nuevo habitante. Toca considerar el emplazamiento.

Doble acristalamiento o doble ventana ayuda a amortiguar el ruido exteriorAl respecto, desde Tenders recuerdan que el bebé va a pasar mucho tiempo en la habitación durmiendo, por lo que conviene escoger una estancia tranquila de la casa para que el recién nacido descanse, sin descuidar que sea un lugar alegre y cálido. Lo más adecuado es disponer de un doble acristalamiento o de unas dobles que reduzcan el paso del ruido que provenga del exterior o, por lo menos, lo amortigüen. También se debe considerar que si las ventanas son de madera y no ajustan muy bien dejarán pasar el aire.

Toda habitación infantil que se precie debe ser un espacio multifuncional y versátil con una cuna, un cambiador y un sitio para almacenar ropa y juguetes. El aire retro o rústico dan calidez, pero la habitación del bebé también puede basarse en la premisa del "menos es más": pocos muebles y adornos.

La limpieza de la habitación es un aspecto fundamental para la salud del bebé. Es mejor no recurrir a alfombras o moquetas, uno de los focos más frecuentes de ácaros y polvo. Si bien no podemos resistirnos a utilizarlas porque el suelo de nuestra vivienda es de baldosa o mármol, siempre debemos optar por las de pelo corto, ya que acumulan menos polvo y son más fáciles de higienizar con la ayuda de un aspirador. Para mantener paredes y suelos en perfecto estado, hay que elegir revestimientos resistentes, duraderos y, si se puede, lavables.

Olvídate del rosa y del azul

Los tonos pasteles, entre ellos rosas y azules, ya no son las únicas opciones disponibles para las paredes de los dormitorios de los más pequeños. Muchos optan por tonos más neutros como el beige, el amarillo o el verde. Los murales decorativos, los papeles pintados y los vinilos con motivos infantiles pueden dar a la habitación un toque de fantasía.

Para iluminar, mejor o usar fluorescentes o halógenosLa estancia debe estar iluminada, al menos, de dos maneras: una más fuerte en el techo y otra lámpara con menor potencia o regulable bien colocada de pie o sujeta en una de las paredes, por si el bebé requiere algún cuidado durante la noche o a la hora de dormirle. Es aconsejable no utilizar fluorescentes o halógenos.

En cuanto a la decoración, se pueden colocar móviles de diferentes formas y colores para que, poco a poco, los sentidos del bebé vayan despertando, aunque conviene hacerlo con moderación, ya que una habitación demasiado cargada podría sobreestimularle. Los elementos decorativos más fáciles de colocar y que no requieren grandes presupuestos son los vinilos y murales, que además de potenciar su imaginación resultan muy atractivos.