La mitad de las bicis públicas de Madrid están fuera de servicio por saturación, fallos o ataques

  • El uso de Bicimad creció un 75% de marzo a junio de este año, pero los errores técnicos y los robos de bicis impiden su disfrute.
  • La empresa concesionaria estima que acabará julio con unos 14.000 avisos por incidencias, un 438% más que hace tres meses.
  • El Ayuntamiento de la capital está auditando el servicio.
Bicicleta pública de Madrid sin sillín, en una de las estaciones de la Puerta del Sol.
Bicicleta pública de Madrid sin sillín, en una de las estaciones de la Puerta del Sol.
JORGE PARÍS

Madrid tiene un problema de gestión y otro de vandalismo con sus bicicletas públicas. El sistema de alquiler Bicimad, que presta la empresa Bonopark, registrará al concluir el mes de julio su pico más alto de usos, con más de 301.000 desplazamientos. Sin embargo, los fallos en las estaciones y los robos han hecho que la mitad de los vehículos -e incluso, más- no estén disponibles durante las horas punta.

Bicimad comenzó a funcionar el 23 de junio de 2014 con 123 estaciones y 1.560 máquinas a pedales. Su primera ampliación, que prolongó el servicio hasta Cuzco, Madrid Río y Príncipe Pío, arrancó en marzo. En ese momento, alcanzó los 172.023 usos. Tres meses después, el número de trayectos ha crecido un 75%, hasta los 300.461 registrados en junio, de acuerdo a los datos facilitados por el Área de Movilidad.

La popularidad de las dos ruedas, el impulso de los carriles bici y la afluencia de turistas han contribuido al despegue. Sin embargo, Bicimad no es capaz de absorber la demanda.

Así lo reflejan las propias cifras de Bonopark. Según su aplicación oficial, la disponibilidad real de la flota durante las últimas semanas apenas llega al 50% de media durante las horas clave del día. Eso significa que, de los 2.000 vehículos que hay en la calle, apenas 950 están operativos para los 47.200 abonados registrados, mientras que el resto, permanecen bloqueados por distintos motivos. A las 20.00 horas del pasado domingo, 26 de julio, el porcentaje llegó a caer hasta el 40%. ¿Por qué?

Falta de bicis, bloqueo...

Administración, expertos y usuarios señalan tres factores. El primero de ellos es la propia saturación de Bicimad. Iván Villarubia, de En Bici Por Madrid, señala que la imposibilidad de encontrar bicis libres en puntos como Santo Domingo, Sol, Jacinto Benavente, Atocha o Alcalá a determinadas horas es, en principio, un "síntoma" de que el sistema funciona y de que podría ampliarse.

El problema llega, según el colectivo de usuarios críticos BiciBAD, cuando las dificultades técnicas, mecánicas o informáticas perjudican el alquiler. "Existen graves problemas en la gestión del servicio y son los mismos que tiene el servicio de alquiler de la ciudad de San Sebastián (Guipúzcoa), donde también presta servicio Bonopark", señala un portavoz.

Las quejas por la ausencia de bicicletas en las bases madrileñas (consecuencia de la mala redistribución realizada desde la empresa), por el bloqueo de los anclajes (que permanecen en rojo a pesar de estar disponibles), por los errores en la contabilización del saldo disponible o por la paralización de los tótems donde los usuarios realizan sus gestiones son constantes e inundan las redes sociales. Los avisos por incidencias que recibe Bonopark se han cuadruplicado desde marzo, pasando de 2.600 a 10.936 en junio. Julio batirá el récord con unas 14.000 reclamaciones (un 438% más que en marzo), según el Ayuntamiento.

Oleada vandálica

El tercer factor que lastra a la bici pública es el vandalismo. Desde su estreno, 470 bicicletas han sido robadas o vandalizadas hasta quedar inutilizadas, precisa el Consistorio. De ellas, 450 han sido arrancadas de sus anclajes -o sufrieron intentos de arranque, destrozando así la parte frontal y el aplique que une la máquina a la estación- a lo largo de 2015. En total, Bonopark ha tenido que sustituir 760 anclajes destrozados.

La ola de ataques ha sido especialmente virulenta entre el 1 de junio y el 15 de julio, cuando se contabilizaron 215 de los 450 ataques.

Las estaciones que más asaltos han padecido, de acuerdo al recuento oficial, son las de la Cuesta de Moyano, las dos situadas en Banco de España, la de Cabestreros, la de la Plaza de la Independencia y la de San Quintín. También, las de la Plaza de Ramales, la de Castelló, las tres existentes en la Ronda y la glorieta de Atocha y las de Augusto Figueroa y San Vicente Ferrer. Juntas suman el 30% de todo el vandalismo de la red.

"Bonopark vendía que el sistema tenía un diseño anti-vandálico, con GPS y cámaras de seguridad en las estaciones. ¿Si estaban tan bien preparados, porqué se escudan ahora en el vandalismo?", critican desde BiciBAD.

Soluciones

El Área de Movilidad, que dirige la concejala Inés Sabanés, está auditando el contrato de BiciMad y las condiciones de prestación para tratar de solucionar la situación. En paralelo, ha tomado "medidas de refuerzo" para asegurar el servicio.

"Se ha incrementado los efectivos en el taller de mantenimiento correctivo de bicicletas en nave y se ha creado un turno nocturno que no existía. Se ha aumentado los medios de la flota logística con dos vehículos adicionales para la redistribución de bicicletas de lunes a viernes en turno de mañana y tarde y se ha ampliado el personal del Atención al Cliente en las horas de máxima utilización", detalló a 20minutos un portavoz de la empresa concesionaria.

El Consistorio también está realizando una encuesta a través de este servicio para saber en qué puntos debe incidir primero: "No se tomarán decisiones hasta contar con más información".

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