Stephen Hawking
El astrofísico británico Stephen Hawking, durante la presentación en Londres (Reino Unido) de un nuevo sistema que le permitirá mejorar sustacialmente su habilidad para comunicarse con el mundo. Andy Rain / EFE

Más de 1.500 expertos en tecnología, científicos como Stephen Hawking y filósofos como Noam Chomsky, entre otros referentes culturales y científicos, han firmado este martes una carta en contra del desarrollo de armas de inteligencia artificial en la Conferencia Internacional de Inteligencia Artificial en Buenos Aires.

La comunidad científica advierte, concretamente, en el texto sobre la aplicación de la inteligencia artificial al desarrollo de armas a nivel global, ya que es "factible" que en cuestión de "años, no décadas", existan equipos capaces de seleccionar, fijar y atacar objetivos sin ninguna intervención humana.

"Si algún poder militar principal empuja hacia el desarrollo de armas de inteligencia artificial, una carrera armamentística global es virtualmente inevitable y el final de esta trayectoria tecnológica es obvio: las armas autónomas se convertirán en los Kalashnikovs del mañana", apuntan en la carta, presentada este martes en el congreso.

Alertan, sobre todo, que esas armas puedan terminar en el mercado negro y en manos de terroristasTambién firman el texto el cofundador de Apple, Steve Wozniak; Elon Musk, presidente de Tesla y SpaceXel; y el responsable de inteligencia artificial de Google, Demis Hassabis, entre otros.

Agregan, además, que sería solo cuestión de tiempo que esas armas terminen en el mercado negro y en manos de terroristas y señores de la guerra, ya que, a diferencia de las armas nucleares, no requieren costosos materiales difíciles de obtener y se volverían baratas de obtener y de producir masivamente.

Son ideales para tareas como asesinatos selectivos de personas o grupos étnicos o desestabilización de naciones, por lo que los rubricantes recalcan que la inteligencia artificial militar "no sería beneficiosa para la humanidad", pese a que se defiendan ventajas como que minimizarían el número de bajas en las operaciones.