Dorothea Tanning, The Magic Flower Game
Obra de la surrealista estadounidense Dorothea Tanning (1910-2012) Courtesy Sotheby's

Quizá sea el surrealismo, el movimiento cuyo fundador, André Breton, defendió con la brillante frase excluyente de "el hombre que no puede visualizar un caballo al galope sobre un tomate es un idiota", la vanguardia artística del siglo XX que goza de mejor salud cien años después. La idea de que conviene seguir los dictados del pensamiento de una manera ajena a toda preocupación estética o moral y sin la intervención reguladora de la razón todavía tiene vigencia entre creadores que podrían ser bisnietos de los padres del movimiento.

El mercado del arte ha encontrado una nueva y ascendente tendencia en los últimos años: el arte surrealista femenino. Una todavía reciente exposición, In Wonderland: The Surrealist Adventures of Women Artist in México and the United States (En el país de las maravillas: las aventuras surrealistas de las mujeres artistas en México y los Estados Unidos), mostraba por vez primera una antología de 48 artistas que se encargaron, con mayor vehemencia que los hombres, de hurgar durante cuatro décadas en el subconsciente como medio de autoexploración, tal como la doctrina surrealista proponía.

Buena carnada

Atentos a las fluctuaciones del mercado del arte, en la casa de subastas Sotheby's anuncian una gran exposición con venta final de la obras que pretende  ofrecer una buena carnada a los aficionados con poder económico y los interesados en el lucrativo negocio de las inversiones en pintura. La sede neoyorquina de la empresa ha reunido medio centenar de obras paraCherchez la Femme: Women and Surrealism, titulada a partir de la expresión francesa para Busca a la mujer.

La muestra-subasta, entre el 15 de septiembre y el 17 de octubre, reúne obras de primeras figuras como Kay Sage, Dorothea Tanning, Leonora Carrington y la española Remedios Varo junto a otras menos conocidas. Los precios de venta de cada cuadro, según las estimaciones de los organizadores, estarán entre 5.000 y un millón de euros.

El papel prolífico y revolucionario de las mujeres surrealistas La muestra, dicen en Sotheby's, "introducirá a una nueva generación de coleccionistas en el misterioso mundo de estas extraordinarias artistas", figuras destacadas de uno de los movimientos que ofreció a las mujeres un papel "prolífico y revolucionario", pese a que la crítica, hasta hace pocos años, destacaba a los hombres —Dalí, Ernst...— como gestores primarios del estilo. En los últimos años, sin embargo, una serie de exposiciones y los resultados sin precedentes de algunas subastas han situado un "punto de inflexión" en la consideración y "valiosa contribución" al género del surrealismo femenino.

'Resultados explosivos'

La revalorización ha sido drástica y notable. La estadounidense Kay Sage, por ejemplo, ha obtenido "resultados explosivos" en las subastas: sus obras se cotizaban en 2007 a un máximo de 72.000 euros, cantidad que subió en 2013 a 302.000. En 2014 Sotheby's subastó en Londres el autorretrato Le passage por la cifra inusitada de 7,7 millones de euros.

Otras artistas con obras en Cherchez la Femme también han rotó sus récords de cotización recientemente. The Temptation of St. Anthony de Leonora Carrington se vendió en 2014 por 2,7 millones de euros; Hacia la Torre, de Remedios Varo, por 4,3 millones, y  A Mrs. Radcliffe Called Today, por 512.000. En muchos casos, estos precios de referencia representan "aumentos dramáticos" sobre las subastas anteriores, lo que demuestra la "reevaluación reciente del mercado" y el "floreciente interés" por estas artistas.

No fueron trastadas como las verdaderas innovadoras que eran Para Julian Dawes, vicepresidente del departamento de Arte Impresionista y Moderno de la casa de subastas las mujeres surrealistas aparecían mencionadas hasta hace poco como "seguidoras de sus homólogos masculinos y no como las verdaderas innovadoras que eran". La crítica y los coleccionistas han modificado esa idea y ahora estas mujeres artistas son consideradas como "maestras por derecho propio que jugaron un papel clave en la configuración del canon surrealista".