Hillary Clinton
La precandidata demócrata estadounidense Hillary Clinton, durante una conferencia en San Francisco (EE UU). GTRES

La exsecretaria de Estado y precandidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, envió al menos cuatro correos electrónicos desde su cuenta personal con información clasificada, según ha publicado este viernes The Wall Street Journal.

Dichos correos "estaban clasificados en su momento y siguen clasificados ahora", según ha declarado Andrea Williams, la portavoz de la Oficina del Inspector General de la Inteligencia estadounidense.

La investigación sobre Clinton ha determinado que la precandidata "debería haber empleado una red segura" en lugar de su propia cuenta desde un servidor personal, según ha hecho saber el propio inspector general, Charles McCullough, en una carta al Congreso de Estados Unidos.

El Departamento de Estado está revisando 55.000 páginas de correos electrónicos, 3.000 de los cuales fueron hechas públicas el 30 de junio. La totalidad de los documentos será publicada en enero de 2016.

Críticas a Clinton por el uso del correo electrónico

Clinton, favorita para la candidatura del partido Demócrata a las elecciones presidenciales de 2016, ha sido criticada por haber usado para su correspondencia laboral durante su época como secretaria de Estado una dirección privada de correo electrónico conectada al ordenador de su casa.

Bajo la ley federal, cartas y correos electrónicos escritos o recibidos por funcionarios federales, como es el caso de la secretaria de Estado, se consideran "registros públicos" y deben ser retenidos para que los comités del Congreso, historiadores y miembros de los medios de comunicación puedan acceder a ellos, aunque hay excepciones a la ley para ciertos materiales clasificados y sensibles.

La existencia de esta cuenta de correo electrónico personal de Clinton fue descubierta gracias a una investigación de un comité de la Cámara de Representantes, que buscaba información sobre el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi (Libia) —que se saldó con cuatro norteamericanos muertos, incluido el embajador— a través de la correspondencia de Clinton y sus ayudantes sobre el suceso.

El pasado mes de mayo, el Departamento de Estado difundió 296 correos electrónicos, en los que Clinton muestra preocupación por su imagen tras el ataque a Benghazi, pero que no parecen demostrar que su gestión provocase un debilitamiento de la seguridad en el complejo diplomático.