La amenaza era real. El CNI (Centro Nacional de Inteligencia) alertó al Gobierno a finales de mayo de que dos grupos terroristas vinculados a Al Qaeda preparaban ataques contra las tropas de la ONU en Líbano (FINUL), 12.000 soldados, de los que 1.100 son españoles, según explicaron a 20 minutos ayer fuentes de Interior.

Estos dos grupos son Fatah al Islam, principal sospechoso del atentado, y Osbat al Ansar. Estas mismas fuentes señalaron que desde el 4 de junio habían elevado su nivel de alerta y seguridad «al máximo», a pesar de que el contingente aún carece de algunos sistemas de protección como los inhibidores antibombas en sus vehículos blindados.

50 kilos de explosivo

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, que asistió ayer a los funerales en la base española en el Líbano de los seis españoles fallecidos, calificó el ataque de "atentado terrorista" y avanzó que el coche bomba estaba cargado con 50 kilos de explosivos.

La deflagración dejó un cráter de tres metros de diámetro y uno de profundidad y desplazó el blindado a 15 metros . Dos de los soldados quedaron calcinados. Los dos heridos hospitalizados en Sidón se encontraban ayer fuera de peligro.

Los restos llegaron esta madrugada a la base madrileña de Torrejón de Ardoz y han sido recibidos por el Príncipe de Asturias y el presidente Zapatero. La misa de hoy estará presidida por los Príncipes de Asturias. Será la primera aparición pública de Doña Letizia tras su segundo parto.

El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, reafirmó el compromiso español con la paz en el Líbano y confirmó que las tropas se quedarán allí. El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer con dureza el ataque.

El Rey firmó ayer un real decreto para declarar dos días de luto oficial a propuesta del presidente del Gobierno.

"Un escenario de guerra"

El líder del PP, Mariano Rajoy, afirmó ayer que las tropas españolas destacadas en el Líbano están en un "escenario de guerra".

Tras expresar su apoyo a las familias de los seis soldados muertos el pasado domingo, Rajoy indicó que es «absurdo ocultarlo para presumir de pacifismo» y pidió al presidente Zapatero que comparezca en el Parlamento para explicar todo lo referente a la seguridad de la misión española. En este sentido, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, pidió ayer una comparecencia de urgencia en el Congreso para informar del ataque sufrido el domingo por las tropas españolas en el Líbano.

Los blindados BMR, sin sistema antibombas

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, reconoció ayer que los blindados BMR (el transporte de tropas más utilizado por el Ejército español) no tienen inhibidores de frecuencia, el sistema que anula mecanismos de activación de explosivos por radiofrecuencia, lo que hubiera impedido, seguramente, que estallara el coche bomba al paso del convoy español.

Alonso aseguró que el 9 de noviembre el Estado Mayor de la Defensa ordenó que todos los blindados BMR desplegados en misiones de paz, unos 90, estuvieran dotados de estos sistemas.

Empezaron a ser instalados el 30 de mayo, primero en los blindados destinados en Afganistán, el escenario más conflictivo donde hay tropas españolas, «ya que no había riesgo de atentados en el Líbano».

Ahora, tras este ataque que se ha saldado con seis militares españoles muertos, Alonso afirmó que se instalarán «de inmediato» en todos los vehículos.

"No merecían morir de una manera tan ruin y cruel"

El paracaidista Juan Luis Orduña viajaba el domingo en el primer vehículo del convoy atacado. Ayer tenía claro su futuro inmediato: "Somos un piña. Vamos a seguir adelante por ellos. Los muertos no se merecían perder la vida de esta manera tan ruin y tan cruel".

Los compañeros de los seis fallecidos saben cuál es su misión en el Líbano; así, Orduña recordaba que deben continuar en el terreno "para que no pierda la vida gente inocente".

Mientras, en España, las escenas de dolor se repetían entre las familias de las víctimas del ataque. Ramón, tío de Yeison Castaño, recordaba que su sobrino decía que el conflicto libanés "estaba muy tranquilo" y que "no corrían peligro". El padre del militar abulense Juan Carlos Víllora se lamentaba ayer y decía que a su hijo «nunca le tiró lo militar».

Seis cascos azules

Yeison Castaño Abadía (20). Llegó hace siete años a Madrid, donde se alistó hace uno, por vocación, en la Brigada de Paracaidismo del Ejército. Su familia está integrada en España y algunos trabajan en un centro de la Comunidad de Madrid.

Manuel Portas Ruiz (19). El joven soldado sevillano llevaba en el Líbano cuatro meses, en su primera misión, y tenía previsto regresar a España en dos semanas para pasar las vacaciones con su familia en su urbanización de Dos Hermanas (Sevilla).

Jefferson Vargas Moya (21). Hace tres años se trasladó a España para formar parte de su tropa, dejando a su familia y la venta callejera de pescado en Neiva (Colombia). Tenía pensado volver a Colombia en julio para ver a su familia.

Juan Carlos Víllora Díaz (20). Este soldado de origen abulense residía en la localidad madrileña de El Escorial. El pueblo y su familia se conmocionaron al conocer la noticia, pues esperaban verlo en las fiestas de finales de julio.

Jonhattan Galea García (18). Algete y la Comunidad de Madrid han declarado dos días de luto por la muerte de este joven paracaidista que residía en esa localidad madrileña. También esperaba la llegada del verano para volver a casa.

Edisson Posada Valencia (20). Este joven de origen colombiano se alistó en las Fuerzas Armadas en condición de contratado extranjero. Pero, al igual que el resto de sus compañeros, pretendía regresar a casa en un par de semanas.