Sara Hernández
Sara Hernández, candidata a secretaria general del Partido Socialista de Madrid. JORGE PARÍS

Sara Hernández (Madrid, 1976), quiere que las agrupaciones locales del Partido Socialista de Madrid vuelvan a ser la piedra angular de un partido que ya no conecta con la ciudadanía. La aspirante a secretaria general rechaza las formas con las que fue destituido Tomás Gómez, pero admite que el partido había perdido su rumbo.

Las primarias que la formación celebrará el próximo domingo, 26 de julio, son, a su juicio, la oportunidad de crear un partido "moderno" con el que los madrileños se sientan identificados. Si gana, asegura que integrará a su único rival, el diputado Juan Segovia, en su equipo de dirección: "Es hora de sumar".

¿Cómo decidió presentarse?
Compañeros de la zona sur, sureste y del corredor del Henares pensamos en por qué no contarles al resto de militantes lo que nosotros hablábamos tomando café. Lo hicimos, me dijeron que podría ser yo la candidata y, de momento, le ha gustado a 5.000 militantes que me apoyan. Esos son mis avales.

¿Fue acertado el cese de Tomás Gómez?
La dirección federal detectó que algo no iba bien y tomó decisiones. Mi relación con Tomás siempre fue buena, pero, progresivamente, el proyecto parecía más gripado y que no llegaba al objetivo. Tendrán que explicar la decisión a la militancia algún día, pero creo que se podía haber tomado tiempo antes. Hay síntomas y alarmas que tienen que encenderse en el partido antes como para no llegar a esta situación, porque la anterior dirección regional tampoco era ajena.

Entre esos síntomas, entiendo, estaba el desapego de una parte importante de la militancia, que no dejaba de aumentar.
El apoyo va decayendo por una forma de gestionar el partido donde no había integración, cosa que hay que hacer siempre. Nos mantuvieron al margen. Lo que está claro es que el resultado con Ángel Gabilondo ha sido superior al que había antes.

¿Qué significa Gabilondo, que no es afiliado, para el PSM?
Es una figura potente e independiente. Le elegimos a él en un proceso de consulta a la militancia en las agrupaciones de una manera abrumadora. Conocíamos su no pertenencia al partido. A pesar de ello, representa nuestros valores. Él siempre dice que no es indiferente a los valores que representa el partido.

¿Hay peligro de bicefalia?
La parte institucional está perfectamente cubierta con su proyección pública. Desde esta candidatura queremos dedicarnos al partido, que hasta ahora hemos tenido en un segundo plano. Las urgencias electorales no nos han permitido dedicarle el tiempo que necesitaba. Queremos entregarnos en cuerpo y alma para apuntalar el trabajo de Ángel, apuntalar las 42 alcaldías que hemos conseguido y apuntalar a los grupos municipales socialistas en la oposición, para que dentro de cuatro años haya una alternativa. Habrá bicefalia, pero no compartiendo espacio en la misma institución, porque eso sería volver a espacios de tensión y conflicto.

¿Cómo se arregla un partido que sufre mar de fondo desde la existencia de la Federación Socialista Madrileña?
No queremos reiniciar el PSOE [lema de campaña de Juan Segovia], sino actualizarle el sistema operativo para tener un partido moderno, que sea una alternativa. En Getafe celebramos asambleas vecinales. Se trata de hacer lo mismo, pero cambiando a los vecinos por los militantes. No somos un partido asambleario, pero sí corresponsable, donde las decisiones se toman entre todos. Las conclusiones de los debates deben trasladar posturas a la dirección. Queremos demostrar que se puede discutir sin que haya consecuencias.

El problema del PSOE es que, conociendo sus valores, se ha apartado de ellos.
Tenemos que quitar las capas de pintura que hemos puesto encima de nuestros valores con el paso de los años y actualizarlos. No me siento cómoda cuando voy a un comité regional y previamente, esa mañana, veo en la Cadena Ser o en El País las propuestas que se van a hacer. Poco valor y poco respeto le estamos dando a la militancia cuando entre unos pocos han tomado una decisión que nos afecta a todos.

¿Y qué se le debe consultar a los militantes?
La toma de postura sobre la sanidad pública o la política fiscal, que están tan arraigadas en nuestros principios, debe nacer de una consulta de abajo a arriba, con una base fuerte y lo más extensa posible, de lo local, lo próximo. Nos hemos encontrado defendiendo cosas muy complicadas. Lo que pedimos es que todos podamos participar en la toma de decisiones. Cuando un comité regional dura horas nos gusta irnos a casa con la sensación de que ha servido para algo.

¿Cuándo tendrá el partido la fuerza suficiente como para ser alternativa de Gobierno en la Comunidad de Madrid?
Habrá que dedicarle tiempo, pero lo tenemos. Para las próximas autonómicas, no me cabe duda. La situación de partido no es para irse de vacaciones, no permite que nos vayamos tranquilamente a la playa. Por eso era imposible esperar hasta un congreso ordinario. La situación es urgente. Hay mucho que debatir.

¿Se puede ser alcaldesa y secretaria general?
Igual que diputado en la Asamblea [como Juan Segovia] y secretario general. Tenemos una larga tradición a la hora de compatibilizar cargos institucionales y orgánicos. Entiendo que José Luis Rodríguez Zapatero o Felipe González, que han apoyado la otra candidatura, han desarrollado sus labores como secretario federal del partido, que no parece poco, y como presidente del Gobierno al mismo tiempo. Y los dos lo han hecho magníficamente bien. Si ellos pudieron, una humilde alcaldesa de un pueblo también puede hacerlo. Además, nos basamos en los equipos, en los liderazgos colectivos.

¿Cómo lleva el papel de favorita que le ha colgado su rival?
Queremos hablar de Madrid y no de otra cosa. De este proceso solo sale beneficiado el partido. No vamos a enturbiar las primarias ni a presumir de avales de socialistas destacados como han hecho otros. Juan Segovia dice que no tiene el censo; yo, tampoco.

¿Integraría a Juan Segovia y a su equipo en una futura Ejecutiva?
Sí, porque es la hora de sumar. Y a los diputados regionales. Y a los portavoces de los municipios, sean alcaldes o no.

Bea Talegón y Alberto Sotillos acaban de dejar el partido para formar Decide en Común. ¿Cómo va a parar esta pérdida de músculo?
Estoy de acuerdo con la postura de Sotillos de que tú no dejas al PSM, es el PSM el que te deja a ti. Hay muchos compañeros que tiran la toalla porque sus agrupaciones no les permiten participar y otros que no ven en el PSOE un partido ágil, que responda a sus demandas o, simplemente, a sus escritos. Queremos que las salidas de Bea Talegón y Alberto Sotillos sean las últimas.

Podemos tiene una actitud muy beligerante con el PSOE. ¿Son el enemigo? ¿Se pueden tender puentes?
Por supuesto, con ellos y otros movimientos de izquierdas que hoy ocupan un espacio que tradicionalmente ha sido el del PSOE y que ha ido perdiendo. Para recuperarlo, debemos ofrecer al ciudadano una referencia de la izquierda madrileña. Tenemos un mismo objetivo: la protección de los servicios públicos, la igualdad de oportunidades, la igualdad y la solidaridad. Desde ese punto de vista, siempre nos pondremos de acuerdo. Pero con una premisa: el PSOE siempre sale a jugar todos los partidos a ganarlos. Y con buen juego, con buenas propuestas. Después, veremos los acuerdos.

El acuerdo de investidura con Ahora Getafe se ha roto nada más empezar la legislatura.
Se acordó que hubiese 15 cargos de confianza y un determinado salario. En base a ese pacto, esta alcaldesa presentó el 2 de julio una proposición al pleno. Sorpresa mayúscula que me encontré cuando Ahora Getafe votó en contra. ¡Pero si está dentro de lo firmado! Al final, nos hemos puesto de acuerdo. Los concejales de Ahora Getafe les van a costar a los ciudadanos lo mismo que los de los demás grupos. El Gobierno de Getafe está compuesto por IU y PSOE, un pacto fuerte, estable y de futuro. Con ahora Getafe existió un acuerdo de investidura sobre ese y otros muchos temas y a día de hoy seguimos trabajando en esa línea.

La justicia investiga la adjudicación de aparcamientos realizada por la anterior corporación socialista, de la que usted forma parte. ¿Le afecta?
Estoy muy tranquila. Se trata de usar argumentos que no me afectan para enturbiar el proceso de primarias. Como no queremos mancharlo y que los militantes decidan libremente, no vamos a entrar. La Justicia está siguiendo su curso.

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