La socialista Carmela Silva se ha convertido este viernes en la primera mujer que preside la Diputación de Pontevedra, que, también como primera vez, no gobernará el PP.

Así, ha recibido los diez votos del PSdeG-PSOE y los cuatro BNG, en virtud del pacto que propició un cambio de gobierno en la Administración provincial, en el que el concejal nacionalista de Pontevedra César Mosquera se convierte en el vicepresidente.

"The times they are a-changing", proclamó Carmela Silva citando a Bob Dylan en referencia al "cambio histórico" que da relevo en el gobierno provincial al Partido Popular con Rafael Louzán como presidente.

Carmela Silva ha pronunciado dos discursos, uno como candidata y otro ya como presidenta de la institución. En ambos, ha trasladado el compromiso de gobernar "como un único equipo", y hacerlo "desde la ilusión, el diálogo, el consenso y la defensa de los servicios públicos".

Además, la número dos del regidor de Vigo, Abel Caballero, prometió "un cambio radical" en la gestión de la institución pontevedresa "abriendo ventanas y puertas".

Las palabras de la presidenta fueron aplaudidas por el público que abarrotó el salón de plenos del Pazo Provincial entre el que se encontraba el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y los alcaldes de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores y el de Vigo, además de una nutrida representación de cargos y militantes del Partido Socialista que quisieron respaldar a su compañera en esta sesión constitutiva de la corporación provincial.

La emoción de los socialistas se visibilizó en la diputada Isaura Abelairas que, al ser la más veterana de entre los miembros de la corporación, presidió la mesa de edad y que, con voz quebrada, evocó a la activista por el sufragio femenino Hellen Keller y deseó "la mejor de las suertes", a su compañera y amiga.

Abelairas llamó uno a uno a los miembros de la corporación para que tomasen posesión del cargo de diputado. A continuación, los portavoces de BNG, PSOE y PP (el representante de Marea declinó su turno de palabra) pronunciaron su discurso.

"prudencia y humildad"

El portavoz nacionalista, César Mosquera, deseó que el calor sofocante del salón de plenos no fuese un "mal presagio" para el futuro gobierno provincial para el que marcó como máxima "la prudencia y la humildad", ante el riesgo de "caer en la soberbia de intentar decirle a las corporaciones municipales, directamente elegidas por los ciudadanos, lo que tienen que hacer".

Finalmente expresó el apoyo de su grupo a Carmela Silva, "condicionado" al cumplimiento del programa de gobierno suscrito en el pacto.

A continuación, habló Carmela Silva para postular su candidatura a la presidencia de un gobierno provincial, que aspira a ser "garante de una forma distinta de hacer política", acabando con un modelo de gestión "basado en la discrecionalidad y la discriminación".

En su primer discurso Carmela Silva trasladó su total rechazo a la ley de racionalización de las administraciones públicas, y se comprometió a potenciar la autonomía local y el municipalismo.

Por parte del Partido Popular habló la nueva portavoz, Nidia Arévalo, defendió la gestión hecha por Rafael Louzán al frente de la Diputación en los últimos años e instó a PSOE y BNG a que "no destruyan este amplio legado".

Acto seguido tuvo lugar la votación a mano alzada, en la que no hubo sorpresa, y socialistas y nacionalistas apoyaron conjuntamente la elección de Carmela Silva, quien al coger el bastón proclamó que "desde hoy la Diputación es la casa de la gente".

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