Tsipras regresa a Grecia con las mismas medidas que rechazó el referéndum contra la austeridad

  • Tsipras se enfrenta a la difícil tarea de exponer en el parlamento griego un paquete de medidas tan duro como el que rechazó Grecia en el referéndum.
  • El nuevo acuerdo ha llevado a pensar que pudiera haber una "venganza" por parte de las instituciones y los socios tras la convocatoria de la consulta.
  • El acuerdo sigue obligando a reformar las pensiones, ajustar el IVA, un ambicioso plan de privatizaciones y una revisión de la legislación laboral.
  • Además, la troika impone un férreo control de las finanzas e incluso del sistema legislativo griego para que haya un tercer rescate.
  • Acuerdo por unanimidad con Grecia | Habrá elecciones anticipadas.
El primer ministro girego, Alexis Tsipras
El primer ministro girego, Alexis Tsipras
Stephanie Lecocq / EFE

Años al filo de la bancarrota, unas elecciones, meses de pulso, un referéndum y 17 horas de negociación después, Grecia ha transigido en un acuerdo que apunta a unas "reformas ambiciosas de las pensiones" para asegurar su sostenibilidad, a ajustes en el IVA, a un ambicioso plan de privatizaciones y a una revisión de la legislación laboral en cuestiones tan delicadas como los despidos colectivos, todo ello para conseguir un tercer rescate y evitar la salida de Grecia del euro.

A cambio, Grecia ha obtenido de sus socios la vaga promesa de que estudiarán un alivio de las condiciones de reembolso de su creciente deuda, aunque en ningún caso una quita como pretendía Atenas y su primer ministro, Alexis Tsipras.

La puesta en marcha del acuerdo conlleva la autorización inmediata por parte de varios parlamentos de los diecinueve, entre ellos el de Atenas, en donde el Alexis Tsipras se va a encontrar con grandes dificultades, ya que el pacto alcanzado contempla la práctica totalidad de las medidas rechazadas hace una semana en el referéndum. Tsipras destacó como logros de esta negociación haber conseguido "ganar la reestructuración de la deuda y una financiación segura a medio plazo".

En ese sentido, los socios europeos reconocen que existe "seria preocupación en torno a la sostenibilidad de la deuda" y prometen considerar, si fuera necesario, "medidas adicionales" para aliviarla (posiblemente mediante periodos de gracia y vencimiento más largos). No obstante, dejan claro que una quita sobre el nominal de la deuda "no es posible".

El endeudamiento de Grecia con sus acreedores alcanza los 225.000 millones de euros, una cantidad que pese a su tamaño, podría supuestamente devolver si aplica las drásticas reformas a las que se ha comprometido en Bruselas, siempre bajo la atenta mirada de la Comisión Europea, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional, que monitorizarán todo el proceso.

El acuerdo supone la entrada en vigor inmediata de reformas de calado para el país, y en definitiva someterse a una tutela de las instituciones que supera con creces la de los dos anteriores programas de rescate. De hecho, algunos analistas afirman que las condiciones impuestas a Grecia tras el referéndum son más duras que las que se les exigía anteriormente, aunque en líneas generales son casi idénticas.

Sin embargo, el nuevo acuerdo ha llevado a preguntarse a algunos sectores si no ha habido un espíritu de venganza por parte de las instituciones y del resto de socios tras la convocatoria del referéndum, cosa que han negado ya algunos líderes europeos, incluido Mariano Rajoy, presidente del Gobierno español: "En absoluto. Las medidas que se han presentado son razonables y las han aprobado todos los países del euro, incluido Grecia".

Cómo queda el acuerdo

Bruselas ha establecido un claro y apremiante calendario (durante el mes de julio) que Grecia deberá cumplir antes de empezar a negociar las condiciones del esperado tercer rescate, cosa que sólo ocurrirá cuando el parlamento griego apruebe el acuerdo.

  • Control externo. Grecia no ha conseguido su vieja aspiración de mantener su soberanía nacional y la independencia en sus decisiones pues ha tenido que comprometerse a aceptar nuevamente la tutela de las instituciones (Comisión Europea, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional). La Cumbre del Euro destaca en su documento de conclusiones que Grecia debe "reconstruir la confianza con las autoridades" europeas, para lo que será vigilada de cerca, teniendo que presentar a las autoridades de la antigua troika las reformas, antes incluso que al parlamento griego.

    De hecho, a Grecia no le basta con pedir ayuda al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). Su dependencia también se ve por el hecho de que debe pedir también ayuda al FMI, tanco técnica como financiera, desde marzo de 2016.
  • Celeridad en las medidas. El Parlamento griego deberá adoptar antes del miércoles una serie de medidas prioritarias relacionadas, entre otras cosas, con la sostenibilidad del sistema de pensiones, la fiscalidad y la independencia de la oficina de estadística, para poder dar los parlamentos nacionales el mandato para votar las reformas. Además, antes del 22 de julio, deberá adoptar un Código de procedimiento civil para agilizar la justicia y reestructurar las entidades de crédito.

    Tras estos cambios legislativos urgentes, los Gobiernos de la Eurozona podrán dar mandato a la CE, BCE y MEDE para que negocien con Grecia un nuevo "memorando de entendimiento" que reunirá las condiciones del tercer rescate.

  • IVA. El acuerdo contempla la racionalización del sistema del IVA y la ampliación de la base tributaria para aumentar los ingresos, lo que conllevará subidas del IVA hasta el 23% para actividades relacionadas con el turismo y el ocio y un aumento del tipo impositivo también para otros productos y actividades.

  • Déficit. Grecia deberá comprometerse a la aplicación de la cláusula de déficit cero y fijar un calendario de superávit progresivo.

  • Pensiones. Las medidas iniciales antes de pasar a negociar el nuevo rescate del MEDE pasan por mejorar la sostenibilidad a largo plazo del sistema de pensiones como parte de una programa integral, que incluiría entre otras cosas la eliminación de algunas condiciones de prejubilación, modificar la edad de jubilación, las cuantías de las percepciones, etc.

  • Privatización de la banca. Se ha acordado, además, que el FMI esté presente en el futuro rescate a Grecia y que se pondrá en marcha un fondo fiduciario a través del cual se privatizarán activos públicos helenos, que estará finalmente en Atenas, y en que el 50% de sus ingresos se utilizaran para recapitalizar la banca, y del otro porcentaje restante, por partes iguales se destinará a estimular inversiones y pagar la deuda. Se tomarán medidas para velar por la sostenibilidad de la deuda como la inyección de 50.000 millones de euros en un fondo de privatizaciones, que incluiría la privatización de bancos recapitalizados. Además, se prohíbe expresamente que haya "interferencias políticas" en la gobernabilidad del Fondo Financiero de Estabilidad Griego y en el nombramiento de sus cargos.

    Además, se creará una reserva de entre 10.000 y 25.000 millones de euros para hacer frente a operaciones de recapitalización o de resolución.

  • Privatización de la energía y apertura de actividades. En los mercados energéticos, el acuerdo obliga a proceder a la privatización de la red de transmisión de electricidad, así como a abrir a la competencia privada algunos sectores públicos cerrados, como por ejemplo el servicio de ferrys.

  • Reformas en el mercado de consumo. Bruselas impone a Grecia la lista de recomendaciones de la OCDE sobre los comercios, lo que obligará a abrir los pequeños locales los domingos, modificar el sistema de rebajas, y regular la apertura de panaderías, farmacias, etc.

  • Negociación colectiva. En los mercados de trabajo, la antigua troika obligará a realizar exámenes rigurosos y a la "modernización de la negociación colectiva, acción sindical", en línea con la directiva de la UE, incluida la política de despidos.

  • Reordenación de las instituciones. Se exigen reformas que adelgacen el coste de la estructura del Estado, como en lo que concierne a la Justicia Civil y a la modernización de la Administración griega y a sus costes. En principio, la fecha límite para presentar este plan ese el 20 de julio.

  • Cambios en la ley y derogación. A excepción de la ley relativa a la "crisis humanitaria", el Gobierno griego revisará toda la legislación que ha introducido y que entre en contradicción con lo acordado anteriormente con las instituciones.

  • Creación de empleo. Para ayudar al crecimiento y la creación de empleo, en los próximos 3 a 5 años, la Comisión Europea ayudará al Gobierno griego a utilizar hasta 35.000 millones de euros de los fondos comunitarios. De forma extraordinaria, la CE adelantará 1.000 millones de euros con el fin de dar "un empujón inmediato" a las inversiones en aquel país.
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