Jaime Morey, una de las voces más populares de España en las décadas de los sesenta y los setenta, ha fallecido este martes en Madrid a los 73 años víctima de un cáncer.

Nacido en Alicante el 16 de junio de 1942, probó suerte durante su juventud en diferentes festivales y concursos de radios estatales para darse a conocer, hasta que en 1964 logró quedar en segunda posición en el Festival de Benidorm —una de las citas pop más importantes a nivel nacional— con el tema El barco, el mar y el viento.

Unos años más tarde, en 1967, volvió al mismo certamen, donde obtuvo el premio del público con Las mañanitas.

'Pasaporte a Dublín', el trampolín a Eurovisión

Tras su paso por Benidorm, se consolidó como uno de los cantantes más populares de nuestro país gracias también a su estética clásica y su voz grave y melódica. En 1971 partició en el concurso de TVE Pasaporte a Dublín, un programa que tenía como objetivo presentar a los candidatos a representar a España en el Festival de Eurovisión, que se celebraría en la capital irlandesa ese mismo año.

Durante su etapa en el concurso —presentado por Julio Iglesias, Massiel y José Luis Uribarri—, Jaime Morey luchó por conseguir el primer puesto en el programa contra rostros tan conocidos como Nino Bravo, Los Mismos, Rocío Jurado, Karina, Junior o Conchita Márquez Piquer.

Quedó segundo en el programa 'Pasaporte a Dublín', por encima de Nino Bravo o Rocío JuradoLa ganadora de Pasaporte a Dublín, sin embargo, fue Karina, artista que representó a España en 1971 con la canción En un mundo nuevo, quedando en segunda posición. Aunque el programa no quiso desvelar el ranking, las revistas Semana y Tele-Radio publicaron unos días después de la finalización del concurso que el segundo clasificado en el certamen había sido Jaime Morey.

Su paso por Pasaporte a Dublín fue, por tanto, decisivo para que TVE decidiera enviarle al certamen europeo al año siguiente, en 1972, cuando quedó en décima posición con el tema Amanece, compuesto por Augusto Algueró

Tras su paso por Eurovisión, se casó con María Molleja, con quien tuvo dos hijas, Laura y Sandra. Esta última intentó seguir los pasos de su padre como cantante y presentadora de televisión.

En 1987 decidió abandonar la música. Y en 2001 se vio salpicado por el escándalo financiero Gescartera, en el que desaparecieron 20.000 millones de pesetas (unos 120 millones de euros) y que registró más de 2.000 afectados. Él y su hija Laura fueron finalmente absueltos.