La explosión en la pirotecnia de Leiro (Ourense), que este jueves provocó la muerte de tres personas, se produjo durante el traslado de material "ya elaborado" desde una de las casetas a una furgoneta, según las primeras hipótesis de la investigación, que han asumido agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil, una vez que Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX) han asegurado el perímetro.

El subdelegado del Gobierno en Ourense, Roberto Castro, ha apuntado que "todo parece indicar que es un accidente estrictamente laboral", ocurrido cuando las víctimas "estaban tratando de trasladar un producto ya elaborado". "La caseta salió destruida, pero probablemente el material estaba ya próximo a ser cargado", ha afirmado, puesto que un vehículo también resultó dañado. Precisamente por los daños que presenta este vehículo, las autoridades suponen que dentro ya había material cargado.

En el siniestro, registrado sobre las 19.50 horas de este jueves, fallecieron el propietario de Pirotecnia Abad, José Antonio Abad, de 53 años de edad; su pareja, Cristina Janeiro, de 43 años; y Belén Rivas, de 21 años de edad, novia del hijo del dueño y que trabajaba en las instalaciones. Junto con el hijo del propietario, estas cuatro personas eran las que "básicamente solía haber" trabajando en la pirotecnia.

El testimonio del joven será clave para determinar que cree él que pudo provocar la explosión que en la tarde de este jueves pudo escucharse "en un radio de varios cientos de metros". Según las autoridades, la pirotecnia contaba con "todos los permisos legales" y disponía de "las medidas de seguridad" preceptivas.

Cumplía la normativa

La prueba de ello, como apuntó Roberto Castro, es que "aún produciéndose un estallido tan enorme", una caseta en que estaban almacenados 400 kilos de explosivo "está intacta absolutamente". Los daños se concentran en un vehículo y en la caseta en la que estaban "trabajando o sacando de ella el producto para cargar", mientras que hay "grandes daños" en el tejado de otra, "probablemente por la onda expansiva".

"Estaba perfectamente construida, de acuerdo con la normativa legal vigente para evitar precisamente que en la misma caseta en la que se trabaja exista material almacenado y que, en caso de un riesgo de accidente, salte todo ello por los aires", explicó el subdelegado del Gobierno en Ourense.

En cualquier caso, "había muchísimo material allí almacenado", puesto que en la época estival "hay muchas fiestas" en las cuales es tradición lanzar fuegos artificiales, de forma que "es lógico que se haga acopio de ese producto para poder fabricar las bombas y todo este tipo de artilugios de pirotecnia".

INVESTIGACIONES

Tras "neutralizar" el lugar de los hechos para aislar el material de riesgo, todo esos productos explosivos serán trasladados a otra pirotecnia distinta, mientras que la Policía Judicial de la Guardia Civil trabaja en el lugar de los hechos para encontrar las causas de la explosión, así como un técnico especialista de industria de la Subdelegación del Gobierno para hacer un informe de la situación.

El subdelegado del Gobierno en Ourense aprovechó para solicitar al resto de pirotecnias, una actividad con bastante arraigo en la provincia de Ourense, que "guarden todas las medidas para garantizar que no se produzcan este tipo de accidentes". "Es un material con mucho riesgo. Obviamente, se hace con todo el cuidado y atención, pero también somos humanos y la rutina puede llevar a despistarnos. No es la primera vez que pasa en esta provincia una situación similar", recordó Castro.

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