El nuevo alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz (CC), ha dejado este viernes la "mano tendida" al diálogo y al consenso en la nueva corporación municipal, reivindicando que será "el alcalde de todos" ya que "no hay otra modo" de hacer la gestión.

En su primer discurso como alcalde, ha apuntado que "la continuidad no es una sigla", remarcando que CC ha tenido diferentes alcaldes en la ciudad, ahora con 16.000 votos, pero ha advertido de que también hay que "renovarse en la oposición".

Ha dicho que tiene una "mayoría sólida y capaz" con la que va a buscar "compromisos amplios" para "hacer avanzar" La Laguna , siguiendo la estela marcada por Fernando Clavijo, que pasa al Gobierno de Canarias "pero no se va de La Laguna".

Asimismo, ha prometido "empatía" para luchar contra la crisis partiendo de la premisa de que "sumar" es más constructivo que "destruir", y cree que sería "poco comprensible" que los grupos municipales sean "incapaces" de llegar a acuerdos.

Para el futuro, ha citado como prioridades las necesidades sociales, el crecimiento económico y aprobar el Plan General. En esa línea, ha anunciando el rediseño de las políticas sociales con agilización de las ayudas, la redistribución de los recursos, y nuevas apuestas en la agricultura, la ganadería, el comercio y la cultura.

Ha dicho que se potenciará el emprendimiento y la inserción laboral, con colaboración "más estrecha" con la Universidad de La Laguna, y sobre el Plan General, ha planteado que se puede "discutir lo que sea" pero tampoco puede ser un "debate interminable" porque no se puede "posponer el futuro".

En opinión de Díaz, La Laguna "va a seguir destacando" en el futuro, como ocurrió en el pasado con personalidades como Arturo Maccanti, Carlos Pinto Grote o Pedro Zerolo.

La concejal de Ciudadanos, Teresa Berástegui, ha anunciado una oposición "constructiva" basada en una "nueva etapa" de diálogo en la que su partido va a luchar contra la corrupción y apoyará medidas que fomenten el crecimiento económico.

El concejal de Por Tenerife-Nueva Canarias, Santiago Pérez, ha señalado que los "tiempos de dificultades" obligan a la "suma de esfuerzos" pero sin perder pluralismo político. Ha pedido gobierno y oposición "sin calificativos", recordando que las urnas "han suspendido" al gobierno de La Laguna, que es "minoritario" y no aportará estabilidad, solo "continuismo".

Según Pérez, los laguneros propusieron "cambios" y la tendencia es "continuista", por lo que ha pedido a Díaz que inicie una "senda de cambios" desde el diálogo y las propuestas. Ha lamentado que no se haya cerrado un "gobierno de progreso" porque los competidores han vencido "por agotamiento", y ha defendido una línea opositora basada en el esfuerzo por eliminar gastos superfluos y propagandísticos para "cada euro" esté disponible para las necesidades del municipio.

Ha avanzado propuestas para "revitalizar" la democracia y muy vinculadas al presupuesto municipal, y ha solicitado un Plan General "respetuoso" con los derechos de los pequeños propietarios y la filosofía del municipio.

Santiago pérez defiende el pluralismo

"Nunca le daré una opinión enrevesada y actuaré con lealtad", ha prometido al alcalde, pero ha pedido más pluralismo informativo en la corporación recordando como hace años, al borde de la mayoría absoluta, no fue investido alcalde en favor de Ana Oramas (CC).

El concejal del PP, Antonio Alarcó, ha confesado que es un "honor" formar parte de la corporación de su pueblo, ha deseado "suerte" al nuevo alcalde, y ha reivindicado la "lealtad" de su grupo aunque sin caer en el "servilismo".

Ha defendido la búsqueda de "grandes consensos" para los ciudadanos, ha criticado el binomio "crisis económica-corrupción" porque ha afectado a la política, compuesta por gente "honrada y normal". "Apartaremos a los desaprensivos", ha explicado.

Alarcó ha prometido trabajar "pegado a la calle" con "empatía" con los vecinos, incidiendo en que La Laguna "no es solo el casco", por lo que ha reclamado que no puede haber diferencias de servicios dependiendo de donde se viva.

Ha apuntado que los concejales no son "dueños" de la Administración, y por ello, ha pedido que la política sea "acotada en el tiempo" para que los cargos no se perpetúen. Para Alarcó, "la normalidad" tiene futuro en política, y no ha ocultado las ventajas de lograr la estabilidad en el Ayuntamiento pero "con transparencia".

Asimismo, ha defendido que la prioridad debe ser que no haya ningún lagunero sin ser atendido, ha ofrecido "consensos" sin renunciar a la acción fiscalizadora y ha reclamado un ayuntamiento "transparente" que luche contra los "localismos".

Javier Abreu, del Grupo Municipal Socialista, ha dicho que se abre una "etapa nueva" en el municipio y en la isla, con "más dificultades" porque la corporación va a a hacer necesario más diálogo y "cambiar actitudes". Ha reconocido "días complicados", pero ha prometido "lealtad" a los vecinos del municipio en un nuevo mandato que "solo" dependerá de los concejales y sus actitudes de que acabe de forma "correcta".

Ha pedido al nuevo alcalde que "entienda que los tiempos han cambiado" y también "se lo diga a su partido" porque "no es posible" que compañeros de CC otros municipios "estén cargando contra los representantes de La Laguna".

El psoe responderá "ante cualquier ataque"

Abreu ha señalado que "ante cualquier ataque" su grupo va a responder "vengan de donde vengan", por lo que ha pedido a Díaz un "compromiso serio y riguroso" de eliminar "actitudes" de los últimos tiempos. "Quiero una administración de todos, sin revanchismos", ha explicado.

No ha ocultado que habrá "discrepancias ideológicas" en los plenos pero no duda de que habrá acuerdos para resolver los problemas. Ha dicho que su apoyo a Díaz ha venido determinado por su propio partido porque él y sus concejales son "leales" pero ha advertido de que "no es un cheque en blanco".

"No todo va a valer. Si todos somos serios y rigurosos, nos van a encontrar, si alguien se sale del camino, no nos van a tener, no es una amenaza, queremos un compromiso de una política nueva y un tiempo nuevo", ha señalado.

Rubens Ascanio, de Unid@s se Puede, ha mostrado su rechazo a las "imposiciones" para cerrar un pacto CC-PSOE en el que La Laguna se ha convertido en "rehén" de poder en otras administraciones. Ha dicho que su formación viene a aportar "ideas nuevas" y ha prometido negociar propuestas que vayan en beneficio de los ciudadanos.