La exhumación realizada en una tumba de un cementerio sevillano a cuenta de una denuncia por un supuesto caso de bebé robado en el año 1983 ha concluido con el hallazgo de restos aunque bastante "deteriorados", los cuales serán remitidos ahora al Instituto Nacional de Toxicología para intentar obtener su perfil genético y comprobar si ese robo se produjo realmente.

Fuentes del caso han informado a Europa Press de que la exhumación se llevó a cabo a primera hora de la mañana de este jueves, siendo hallados restos óseos que ahora deberán ser analizados por los expertos de Toxicología para comprobar si pueden obtener ADN suficiente y, en caso afirmativo, cotejarlo con el perfil genético de los padres para determinar si se trata o no de su hijo.

La exhumación de los restos del bebé, que se hallaban en un osario, se ha realizado en presencia de la familia, del fiscal encargado del caso, de médicos forenses, de funcionarios del Instituto Nacional de Toxicología y de agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional.

En este sentido, las mismas fuentes consultadas por Europa Press han señalado que el pequeño nació en el año 1983 en el Hospital Virgen del Rocío, en la capital hispalense, y fue trasladado a los pocos días al Hospital Infantil, tras lo que los facultativos comunicaron a la familia que el bebé había fallecido.

Según las fuentes, los familiares únicamente pudieron ver en ese momento el rostro del bebé, por lo que denunciaron hace unos meses los hechos al tener "ciertas sospechas" de que no hubiera muerto en realidad.

Media docena de exhumaciones

Hasta el momento, se han realizado media docena de exhumaciones y sólo en una de ellas se han podido obtener restos de ADN, restos que, según concluyó el Instituto Nacional de Toxicología, eran compatibles genéticamente con los de los denunciantes, por lo que se concluyó que no había delito.

En total, la Fiscalía ha archivado más de un centenar de denuncias recibidas por el presunto robo de bebés, y actualmente el fiscal que fue designado para esta investigación únicamente mantiene abiertos "siete u ocho casos".

Uno de los últimos archivos se produjo el pasado mes de diciembre, cuando, tras llevarse a cabo la exhumación en un cementerio de la provincia, la Fiscalía dio carpetazo a la investigación relativa a la denuncia de unos padres que sospechaban del presunto robo de su hijo nacido en 1998.

Así, y tras exhumar el cadáver enterrado en el cementerio, "no fue posible, por el precario estado de conservación de los restos óseos, la individualización de ADN suficiente para el correspondiente cotejo con el perfil genético de los denunciantes", lo que motivó el archivo de las actuaciones.

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