El 12 por ciento de las muertes por ahogamiento producidas en España durante los primeros seis meses de 2015 se produjo en las Islas Baleares, según el estudio realizado por la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo.

Asimismo, una de cada diez muertes por ahogamiento en espacios acuáticos durante este periodo tuvo lugar en Baleares. Los datos destacan además que siete de los nueve fallecidos eran extranjeros y en sólo tres casos había vigilancia.

De este modo, Baleares es la tercera Comunidad Autónoma por número de fallecidos, junto a Cataluña, durante este período, en concreto nueve fallecimientos en cada territorio sobre los 75 acaecidos en el conjunto de España. De ellos, ocho se han producido en playa y uno en piscina y en siete casos han sido ciudadanos extranjeros las víctimas. Únicamente en tres siniestros había desplegado servicio de vigilancia y socorrismo.

Por su lado, sólo Canarias y Andalucía han registrado más muertes por ahogamiento que Baleares en los primeros seis meses del año, con 22 víctimas y 11 víctimas y el 29,3 y el 14,7 por ciento en cada caso.

Siguen a Islas Baleares y a Cataluña, Galicia (siete fallecidos y el 9,3 por ciento); Comunidad Valenciana, Extremadura y Región de Murcia (tres víctimas, 4% ambos en cada caso), Castilla y León y País Vasco (dos muertes, 2,7% por cada territorio); y Aragón, Cantabria, Castilla-La Mancha y Navarra (un ahogado, 1,3% en cada región).

En Asturias, La Rioja y la Comunidad de Madrid no se han registrado ahogamientos en los seis primeros meses del año.

Medidas de seguridad

Ante ello, la presidenta de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo, Isabel García Sanz, destacó que el 46,7 por ciento de los fallecimientos por ahogamiento en este semestre en España se produjeron en junio, coincidiendo con el comienzo del uso masivo de los espacios naturales, principalmente las playas, cuando aún no se han desplegado ni los avisos de seguridad ni los servicios de socorristas.

El 24 por ciento de las muertes sucedieron en espacios que tenían servicio de atención, vigilancia y socorrismo; y 35 de las 47 víctimas fallecieron en playas que no disponían de estos dispositivos, lo que supone que en el 74,5 por ciento de los ahogamientos sucedidos en playas no había personal especializado en salvamento y socorrismo.

Para García Sanz, "la disminución del número de ahogamientos en nuestras playas, ríos y piscinas es tarea de todos, aunque principalmente de las autoridades que gestionan este tipo de entornos y que en ocasiones desconocen cuáles son las necesidades específicas en función de sus propias características, que deben ser evaluadas por expertos para adoptar las medidas preventivas y de seguridad necesarias".