El presidente en funciones de Cantabria, Ignacio Diego, ha asegurado que deja la Presidencia de la Comunidad Autónoma con el sentimiento del "deber cumplido" y con la "ilusión" de haber servido a los cántabros.

Diego ha hecho estas declaraciones unas dos horas antes de que se celebre en el Parlamento de Cantabria la segunda sesión de investidura del regionalista Miguel Ángel Revilla y, en la que según lo previsto, será nombrado presidente regional con los votos de PRC y PSOE y la abstención de Podemos.

En esa sesión, el todavía presidente de Cantabria ha asegurado que dedicará su intervención, de cinco minutos, para hablar de Cantabria y no de del "señor Revilla" al que, si bien, ha señalado que le deseará "la mejor de las suertes".

"No le daré un consejo porque no soy quién para dar consejos, en todo caso será para desearle la mejor de las suertes porque su suerte acompañará a la suerte de Cantabria y los cántabros", ha manifestado Diego en declaraciones a la prensa tras participar en la entrega de llaves de una promoción de viviendas de protección oficial (VPO) en el Ayuntamiento de Santander.

Esta entrega de llaves ha sido su "último acto oficial o formal" como presidente de Cantabria, algo de lo que Diego se ha alegrado "especialmente" porque es un acto que ha compartido con los ciudadanos y que ha estado "cargado de ilusión", al contrario de la que sí será su última intervención, pocas horas después en la tribuna de la Cámara, un acto que ha considerado "más frío".

A su juicio, la carga de "ilusión" de ese acto de entrega de llaves de unos pisos de protección oficial puede ser "simbólico" de sus cuatro años al frente del Ejecutivo regional, ya que es un acto en el que "los cántabros ponen una ilusión y una esperanza por mejorar su calidad de vida".

"Este de alguna manera es el simbolismo que tiene este acto en relación a los cuatro años en los que he estado concibiendo ideas, tramitándolas y poniendo ilusión en esa tramitación para poder convertirlas en una realidad en beneficio de la mejora de la calidad de vida de mis convecinos, de mis conciudadanos los cántabros", ha dicho Diego.

El presidente en funciones ha ensalzado que este acto también refleja su forma de entender la política como el ejercicio de "servir a la gente y tratar de hacer que, con el ejercicio de nuestras responsabilidades, la gente mejore su calidad de vida y vea cumplidas sus ilusiones".

Sobre el "poso" que le dejan estos cuatro años en la Presidencia de Cantabria, Diego ha ironizado con que no ha "contado las canas" que le ha producido la gestión de estos años "complicados y difíciles" que, no obstante, han sido "un honor" para él.

"He tenido el honor, que para mi lo ha sido, de ser presidente de mi tierra, y también he tenido la capacidad de mejorar la calidad de vida de mis paisanos Para mí, esa es mi mayor ilusión, ver que algunos de los proyectos que concebimos al inicio de la legislatura se han convertido en realidad", ha añadido.

Por ello, ha asegurado que deja la Presidencia de Cantabria con el sentimiento "del deber cumplido y del servicio puesto a disposición de los demás". "Esta es la mayor de las ilusiones que me queda de este periodo de tiempo", ha apostillado, al tiempo que ha avanzado que, a partir de ahora en su labor desde la oposición, está "en disposición de procurar hacer lo mismo desde otra responsabilidad diferente".

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