Alexis Tsipras y Martin Schulz
El nuevo primer ministro griego, Alexis Tsipras, conversa con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz (d), durante su reunión en Atenas. EFE/ORESTIS PANAGIOTOU

El presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz, dijo, en una entrevista que publica el periódico económico alemán Handelsblatt, que ya no hay base alguna para negociar con el Ejecutivo griego de Alexis Tsipras.

"En realidad, ya no hay base alguna para negociar", dijo Schulz en la entrevista, en la que acusa a Tsipras de manipular al pueblo griego y de buscar permanentemente responsabilizar a los acreedores del fracaso de las negociaciones.

"Tsipras es imprevisible y manipula a la gente en Grecia, la cuestión tiene rasgos casi demagógicos", sostuvo.

Es un engaño creer que puede haber una nueva oferta mejor

Según el presidente del PE, el primer ministro griego sostiene siempre que las reformas que piden los socios europeos son una imposición insoportable, lo que no es verdad.

"La oferta que hizo a Grecia la eurozona es muy generosa. Muchos ministros de Finanzas creen que las concesiones fueron demasiado lejos", dijo.

"Es un engaño creer que puede haber una nueva oferta mejor", añadió.

Una oportunidad

Sin embargo, Schulz cree que todavía hay posibilidad de un acuerdo si los griegos votan "sí" en el referéndum y le muestran la "tarjeta roja" al Gobierno de Tsipras.

"Hay todavía una oportunidad. Esperamos que los griegos digan 'sí' en el referéndum a las exigencias de los acreedores. Con eso el pueblo le mostraría la tarjeta roja al Gobierno y Tsipras tendría que asumir las consecuencias y dimitir", sostuvo.

El resultado forzaría unas nuevas elecciones y mientras debería haber un gobierno de tecnócratas con el que la UE pudiera negociar.

"Si ese gobierno de transición llega a un acuerdo sensato con los acreedores, entonces se acabaría el tiempo de Syriza y Grecia volvería a tener una oportunidad", dijo Schulz.

En el caso de un "no", en cambio, ya no se podría seguir negociando y lo único que quedaría sería la posibilidad de un programa de urgencia para mantener al país con vida.

Schulz dijo además que todo indica que Grecia no será un detonante para el derribo de toda la eurozona.

"Al parecer los mercados ya han asumido la salida de Grecia de la eurozona", dijo.

Sin embargo, Schulz admitió que desde el punto de vista político el Grexit sería un duro revés.