La viuda y un amigo de la víctima —J.C.L— han coincidido en afirmar que algún amigo del acusado les pidió disculpas después de que éste le golpeara en la cabeza con un taburete en el pub 'El Cristo', momento en que la víctima ya estaba tendida en el suelo y cuando el acusado se había marchado del local. Ambos también coinciden en que en ningún momento la víctima se dirigió hacia el acusado antes de la agresión, como este mismo ha declarado.

En la sesión de tarde de la primera jornada del juicio con jurado popular que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Toledo, la viuda ha explicado que llegaron al bar después de una cena con unos veinte amigos y en el bar estuvieron principalmente con una pareja, F.B y su novia.

Una vez allí, la víctima, según su viuda, fue al baño y se le cayó el móvil, por lo que tuvieron una primera discusión con los amigos del acusado, pero luego "no le dio importancia" a esta primera conversación.

Tras la conversación a raíz del móvil, la víctima volvió con su pareja y la otra pareja y estaban "tranquilos", situándose la víctima sin ver al acusado, mientras que la viuda sí percibió que el acusado hacía gestos como de "querer seguir peleando".

Apenas diez minutos más tarde, ha relatado su viuda, el acusado "levantó el taburete, lo impulsó y golpeó" a su pareja sin que ésta pudiera esquivarlo, cayendo al suelo "en seco".

El amigo que estaba con la víctima —F.B— ha ratificado que hubo una primera discusión porque los amigos del acusado se rieron de la víctima, cuando se le cayó el móvil, hecho que solucionaron pacíficamente ambas partes.

F.B ha reconocido que no vio como el acusado lanzaba el taburete, pero sí como este objeto impactaba en el lado izquierdo de la cara de su amigo, provocando un sonido como "un martillazo". Además, dos conocidos de la víctima han asegurado que vieron como el acusado cogió el taburete con las dos manos, impulsándose para lanzarlo.

Tanto la viuda como el amigo de la víctima que se encontraban con él esa noche, como los padres que también han declarado, han relatado que J.C.L era un chico pacífico, que no tenía problemas con nadie y que no solía salir con frecuencia ni emborracharse.

La viuda ha reconocido que desde el fallecimiento de su pareja está en tratamiento psiquiátrico y psicológico. Asimismo, ha descrito que tenían una relación de quince años, vivían juntos y estaban intentando tener hijos a través de un tratamiento de fertilidad.

Amigos del acusado

Por su parte, J.T, amigo del acusado que se encontraba con él esa misma noche, ha manifestado que no recuerda si hubo una discusión y ha asegurado que no pudo ver el golpe porque todo "fue muy repentino" y no le dio tiempo a "reaccionar". En este caso, el fiscal ha trasladado al juez la declaración que hizo J.T semanas después de los hechos, pues no ofreció la misma versión que este lunes en algún aspecto.

Otro de los amigos —S.E— que se encontraba esa noche con el acusado sí ha reconocido que hubo gente, que tras la agresión, se encontraba en el local sí le increpó con expresiones que denotaban la gravedad de la agresión, así como que la víctima estaba "tumbado en el suelo y lleno de sangre".

Por su parte, J.V.V., que sí conocía el acusado y que sufrió una pequeña brecha a raíz de la agresión a la víctima, ha declarado que imagina que con lo que le golpearon fue con el taburete aunque no vio al acusado en el momento que sufrió el golpe. El fiscal también ha trasladado al juez la declaración que J.V.V hizo en su idea pues no es la misma que la de este lunes, con respecto al consumo o no de alcohol del acusado esa noche.

La hermana del acusado ha indicado que ella llegó a la casa familiar temprano por la mañana y vio que su madre y su hermano estaban durmiendo "tan normal". Ese domingo habló con él porque la Guardia Civil se había presentado en el domicilio y ella le notaba "tranquilo" aunque sí le explicó que "anoche había tenido una pelea con un chico".

Guardia civil

Por su parte, un agente de la Guardia Civil que habló con el acusado antes de su detención ha indicado que éste reconoció que con lo que había hecho "no iba a ver la luz del sol", reconociendo que sí hubo persecución hasta detenerle pero no se utilizó arma para ello, utilizando la mínima fuerza física.

Además, ha declarado el propietario del pub 'El Cristo', que ha indicado que solo tenía relación de cliente con el acusado, ha negado que viera la agresión porque estaba en otra parte del local, aunque sí ha admitido que tuvo abierto el local tres horas y media más de lo establecido, porque estaba en trámite una licencia de ampliación del horario de cierre con el Ayuntamiento.

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