La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que recientemente ha actualizado su Lista Roja de Especies en Peligro, en la que el lince ibérico pasa de estar 'en peligro crítico' a estar 'en peligro' debido al incremento de la población en el sur de España, ha señalado que no ve "irreal" la posibilidad de que el animal pueda bajar en un determinado número de años otro escalón y situarse en la categoría de 'vulnerable', para lo cual, no obstante, es necesario trabajar con "amplitud de miras".

Así lo ha asegurado en rueda de prensa en Sevilla el presidente del Grupo de Felinos de la UICN, Urs Breintenmoser, que ha comparecido acompañado del consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José Fiscal, y del director del Programa de Recuperación del Lince Ibérico en Andalucía, Miguel Ángel Simón, para valorar la nueva clasificación.

Para lograr este objetivo sería necesario alcanzar un número de 250 ejemplares maduros y reproductores mantenidos a lo largo de cinco años. "Debemos darnos prisa", ha bromeado, para a continuación explicar que aunque la meta puede parecer muy complicada, lo que se ha conseguido en los últimos quince años ha sido la calidad en la estrategia, y ahora habría que mirar más por la cantidad, con fines expansivos.

Según la UICN, los esfuerzos de protección y repoblación en torno a esta especie han provocado que, mientras el número de estos animales censados en 2002 era de 52 individuos maduros —el siguiente paso era la extinción en estado silvestre, sin que en este año existieran aún programas de cría en cautividad, con lo que la posibilidad de llegar a este punto era "realmente alta"—, en 2012 fueran ya 156. El censo de 2014 apuntaba a un total de 327 ejemplares. Todo ello, según Breintenmoser, apunta a un momento "especialmente importante" para el lince.

"Tener una especie en peligro de extinción no es satisfactorio, y hay que seguir trabajando, pero hoy es un día de celebración, pues el primer paso ha sido logrado", ha manifestado, resaltando asimismo que las poblaciones de Andújar y Doñana se han "estabilizado", el buen resultado del programa de cría 'ex situ' o la participación de administraciones, ONG, cazadores o propietarios, entre otros, en el proyecto LIFE, donde ha destacado el buen clima de cooperación.

Con todo, el espectro andaluz copa buena parte del protagonismo de este éxito. "Aunque el lince se vaya a extender por todo el sur de la Península, no deja de ser un lince andaluz", ha apuntado el presidente del Grupo de Felinos de la UICN.

Simón ha hecho un repaso a la trayectoria del logro, remontándose al año 2002, donde la situación era "dramática", con una calificación de especie en peligro crítico de extinción que fue "un mazazo que nos dejó un poco desorientados, pero que también nos permitió reaccionar".

Así, de una primera fase en la que "la prioridad no era hacer crecer la población, sino lograr que lo que había no se extinguiera", y pasando por una serie de "disgustos" como la leucemia felina —que propiciaron la introducción de refuerzos genéticos— o las muertes de animales por furtivismo se pasó a las primeras sueltas en las áreas de reintroducción de Guadalmellato, Guarrizas y Cardeña, que en un futuro constituirán una única zona para este proceso —otras zonas, como los Montes de Toledo, Campos de Calatrava o Matachel, tienen vocación de futuro— hasta la situación actual.

Rechazo a los "triunfalismos"

En lo relativo a la misma, Fiscal ha mostrado la "completa satisfacción" de la administración autonómica, si bien ha optado por dejar a un lado los "triunfalismos". Ha alabado el trabajo de la Junta en todos estos años, que ha desembocado en unas circunstancias que son "notablemente mejores que hace quince años".

Para ello, ha sido necesaria la inversión de 69 millones en este periodo de tiempo a través de tres convocatorias de fondos, cifra "muy importante pero que merece la pena". Por ello, y en aras de lo que considera "una obligación moral" con las generaciones venideras, ha abogado por seguir trabajando, reclamando "ayuda" de los socios y recalcando el "compromiso inequívoco" de la Junta en la recuperación de especies.

Como principales problemáticas despuntan, sobre todo, la carencia de conejos a consecuencia de una nueva cepa de la enfermedad hemorrágica vírica que afecta a adultos y gazapos, y que propicia una muy baja densidad de esta especie, principal sustento del lince en tanto que animal predador, en zonas como Doñana —las nuevas áreas sí cuentan con una densidad más apropiada—, o la alta incidencia de atropellos.

Contra estas casuísticas, en el primer caso Fiscal ha asegurado que desde la Junta se seguirá apelando al Gobierno central para que lidere una estrategia nacional del conejo, ya que "afortunadamente el lince ya está presente en varias comunidades autónomas y, por tanto, parece razonable que lidere este plan a nivel nacional no solo para el lince, sino para el equilibrio de muchos ecosistemas".

En cuanto a los atropellos, Simón ha dado cuenta de la consignación de más de dos millones de euros, vinculados al Ministerio de Fomento y la Junta como socios del LIFE+Iberlince, para acometer actuaciones prioritarias en lo que respecta a pasos de fauna en 'puntos negros' como la A-4 entre Andújar y Bailén, la carratera Almonte-Chucena-Villamanrique o un paso cerca del Rocío y de un polígono industrial, "y si queda algo, también en la vía de Adamuz a Villanueva".

En varios casos se utilizarían pasos ya existentes pero que no eran específicamente para linces, que se acompañarían con actuaciones de vallado de la carretera y mallado que ayude al animal a dirigirse por ese camino.

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