Federico de Arce presenta una autobiografía emocional sobre la memoria reprimida en forma de novela, 'La vieja', que reflexiona acerca de la derrota individual y colectiva, la manera de sobrellevarla y los peajes que hay que pagar para sobrevivir.

La novela recrea el clima político y social de la época cómo si fuera un presente que a todos interpela, a eso que el autor llama "posguerra inacabada", según han informado fuentes municipales en un comunicado.

'La Vieja' (Descrito Ediciones, 2015), una obra autobiográfica tan extraña como fascinante, es un libro valiente, pues su autor tira por la calle del medio, sin contemplaciones, sin medias tintas, para reflexionar sobre la infancia, la memoria histórica, el anarquismo y la muerte.

Hay en la novela unas cuantas virtudes que la acreditan y justifican. Una de ellas es el punto de vista, "representar el mundo a través de la palabra y hacerlo con rigor periodístico", afirma su autor.

Y es que, en cada uno de los relatos se siente constantemente como telón de fondo ese terrible peso de la historia en la vida cotidiana. Además, retrata la sociología de España durante los años de dictadura de Franco hasta la llegada de la democracia.

Así, 'La Vieja' arranca con el cuento 'En el nombre del padre', narrado en una kafkiana tercera persona que sirve para introducir al lector en el mundo de Ismael, un guiño al inicio de 'Moby Dick'. Es el alter ego del autor, quien tras una experiencia traumática, se convierte después en los recuerdos de toda su infancia.

Todo empieza con el regreso de Ismael al pueblo donde nació y transcurrió su infancia para saber de un amigo. Se ha perpetrado un crimen que guarda una extraña simetría con ciertos acontecimientos que ocurrieron durante la Guerra Civil.

Éste es el telón de fondo histórico por medio del cual el lector asiste a la rememoración de lo que sucedió en un crimen que guarda una extraña similitud con ciertos hechos acontecidos durante la Guerra Civil.

De Arce asume sin embargo su novela como una llamada a la reconciliación. "Los españoles se odian desde siempre y tienen que dejar de hacerlo. Solo el amor puede salvar eso", señala. De hecho, explica que la figura de 'La Vieja' es Franco, que "sigue vivo en el corazón de la derecha española, a la que no podemos odiar, sino educar, porque todavía no podemos amarla. Esto es lo que somos, ni mejores ni peores, por culpa de los 40 años de dictatura", apostilla.

Un buen amigo suyo, y profesor de Lengua y Literatura durante su paso por el IES Diego Tortosa, Bartolomé Marcos, presentó este viernes el libro en la Biblioteca Municipal Padre Salmerón, que una vez más sirvió de lugar de encuentro para un diálogo entre escritor y lector en un espacio generoso para el intercambio de impresiones. Al acto asistió la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Cieza, María Ramos.

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