Diputación cierra el mandato con una reducción de la deuda del 67% y un aumento del 30% de las transferencias

Bendodo destaca que la entidad haya pasado de ser "rehén" de su "enorme" endeudamiento a ser "la más inversora"
Elías Bendodo y María Francisca Caracuel en Diputación Málaga
Elías Bendodo y María Francisca Caracuel en Diputación Málaga
EUROPA PRESS

La Diputación de Málaga cierra este mandato habiendo reducido un 67 por ciento su deuda global y habiendo aumentado un 30 por ciento las transferencias para inversiones y gastos en los municipios con respecto a 2011, según ha informado su presidente en funciones, Elías Bendodo (PP), que, con el apoyo de Ciudadanos (C's), revalidará el cargo el próximo 13 de julio.

Cuando se cumplen cuatro años y cuatro días de la constitución de la Corporación ahora saliente, Bendodo ha comparecido junto a la vicepresidenta en funciones de Economía y Hacienda, María Francisca Caracuel, para hacer balance económico de estos cuatro años y ha puesto en valor que "hoy en día estamos en una institución saneada: hemos pasado de 300 millones de deuda a 300 millones de inversión". "Es la administración malagueña más inversora", ha apostillado.

"Una gestión que ha transformado la Diputación, pasando de ser rehén de la enorme deuda que acumulaba y al borde de la quiebra a ser una institución municipalista, inversora e imprescindible para la provincia", ha subrayado.

Deuda cero

A través de "una ejecución responsable, sabiendo priorizar actuaciones y apostando por impulsar la economía local", se han conseguido cuestiones como la disminución de la deuda de 300 a 98 millones de euros —la financiera se ha visto reducida un 60 por ciento—. Un débito que Bendodo estima que sea cero al final del mandato que comenzará a partir del 13 de julio; no obstante, su objetivo es "trabajar para que pueda ser mucho antes"

También ha resaltado que en estos cuatro años se haya pagado a los bancos 141,6 millones de préstamos pedidos por el PSOE e IU en los anteriores mandatos. En este punto, ha dejado claro que el PP no ha recurrido a las entidades financieras.

De hecho, el índice de endeudamiento de la Diputación se sitúa, actualmente, en el 37,5 por ciento, cuando hace cuatro años era del 140 por ciento, según el también presidente del PP de Málaga, quien ha destacado, igualmente, el pago a proveedores en menos de 20 días.

Ha puesto en valor que se cierre este mandato con 61 millones de euros en caja, siendo el superávit, en la actualidad, de 24 millones. "Un dato realmente positivo", en palabras del presidente en funciones de la Diputación.

Otra cuestión que ha resaltado ha sido el porcentaje de ejecución presupuestaria, que ahora se sitúa por encima del 85 por ciento, mientras que en el anterior mandato era del 65 por ciento. También ha puesto el acento sobre el hecho de que en estos cuatro años se hayan transferido a los municipios 239,5 millones. Todo ello, ha precisado, teniendo, incluso, un presupuesto menor.

Cuatro años en los que también se han tenido que realizar reajustes en cuanto a los trabajadores, con una reducción del 25 por ciento en el personal de la Diputación y del 50 por ciento en el de sus empresas.

De hecho, la estructura de la entidad provincial ha experimentado una adaptación, con la integración en una sociedad del Patronato de Turismo de la Costa del Sol, la Empresa Provincial de la Vivienda (Emprovima) y la Sociedad de Planificación y Desarrollo (Sopde).

Ecuador de su proyecto

Respecto a los próximos cuatro años, "no vamos a cambiar, sino que nos vamos a adaptar a la realidad actual", según Bendodo. De hecho, afronta el ecuador del proyecto que planteó en 2011 para convertir a la Diputación en "una institución viable, inversora y necesaria".

Bendodo ha destacado la importancia de la economía, que "es el pilar sobre el que se asienta la gestión pública, el certificado de garantía de los servicios y el estado de salud de las instituciones públicas". "Éstas tienen que estar saneadas sí o sí, hay que huir de las deudas y estar libres de las cargas que no nos correspondan y sobre todo apostar por el crecimiento", ha declarado.

En suma, tal y como ha señalado, "las instituciones deben ser gestionadas como se gestiona una economía familiar o una empresa privada, con la salvedad de que aquí el objetivo es garantizar los derechos y el servicio público". Y es que, a su juicio, "una Diputación no puede servir al ciudadano si está sobredimensionada, sobreendeudada y asfixiada financieramente".

Ha vuelto a lamentar que, precisamente, así es como PSOE e IU, tras "mandatos de despilfarros", dejaron la Diputación cuando el PP se hizo cargo de ella en junio de 2011: "una situación de prácticamente quiebra, que cuatro años después se ha convertido en normalidad financiera".

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