La UE acuerda el reparto voluntario de 40.000 solicitantes de asilo sirios y eritreos

  • Los jefes de Estado y de Gobierno se comprometen igualmente a acoger a 20.000 refugiados de países no comunitarios en el plazo de dos años.
  • Bulgaria y Hungría quedan exentos porque los líderes consideraron que ya soportan una fuerte presión migratoria.
  • La reunión rozó las doce horas de duración y acabó de madrugada: "Estos horarios me molestan y me impiden dormir", dijo Juncker
El presidente del Consejo Europeo, Donal Tusk (izq.), y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (dcha.)
El presidente del Consejo Europeo, Donal Tusk (izq.), y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (dcha.)
Olivier Hoslet / EFE

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) acordaron este viernes repartirse de forma voluntaria a 40.000 demandantes de asilo sirios y eritreos llegados a Grecia e Italia desde el pasado abril. Los líderes europeos se comprometieron igualmente a acoger a 20.000 refugiados procedentes de países no comunitarios también en el plazo de dos años.

La canciller alemana, Angela Merkel, anunció al término del encuentro el acuerdo entre los Veintiocho y confirmó que el reparto se hará sobre una "base voluntaria" y que "quieren participar todos los Estados miembros".

De la decisión quedan exentos Bulgaria y Hungría porque los líderes consideraron que ya soportan una fuerte presión migratoria, afirmó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Los Veintiocho mantuvieron un tenso e intenso debate sobre la fijación de cuotas de asilo para la distribución de estos refugiados durante los próximos dos años y se comprometieron a concretar el método de reparto a finales de julio.

Tusk destacó en rueda de prensa el ejemplo de España en la gestión de la inmigración procedente del norte de África a la que dijo que se refirió expresamente el presidente, Mariano Rajoy, en su intervención.

El presidente del Consejo Europeo destacó que la solidaridad europea debe ser correspondida con la responsabilidad de los países más presionados y recalcó que "si las reglas no son respetadas por todos, Schengen estará en riesgo".

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, por su parte señaló que el trabajo que ahora queda por delante es ver cómo se materializa ese mecanismo de distribución, pero aseguró tener la sensación de que todos están de acuerdo "en reubicar y aceptar a un total de 60.000 personas".

"La Comisión Europea va a hacer todo lo posible para que la propuesta que hemos hecho siga sobre la mesa, y a finales de año propondremos un sistema definitivo", añadió.

Tusk y Juncker protagonizaron un enfrentamiento durante la reunión por las cuestiones migratorias ante sus discrepancias sobre el carácter voluntario u obligatorio que debía tener la medida, según indicaron fuentes europeas.

Preguntado por este enfrentamiento, Juncker respondió: "No crean todo lo que ven en Twitter". Añadió que lo importante es haber llegado finalmente a un acuerdo sobre las 60.000 en necesidad de protección internacional.

El presidente de la CE se quejó además del "método de trabajo" de las últimas reuniones celebradas esta semana para negociar sobre la situación griega o el problema migratorio, en las que se ha negociado con intensidad hasta la madrugada. "No es un método de trabajo conveniente, me revelo contra este método de trabajo. Estoy cansado, y cuando uno esta cansado no toma buenas decisiones. Estos horarios me molestan y me impiden dormir", dijo un Juncker visiblemente molesto por la evolución de una reunión que rozó las doce horas de duración, y en la que hubo enfrentamientos entre países.

Merkel: "El mayor reto que he visto en mi mandato"

Sobre el problema migratorio la canciller alemana afirmó que es el "mayor reto" que ella ha visto en todo su mandato con respecto a la UE y que es ahí donde se decidirá si "Europa está a la altura" de esta tarea.

"Existe ciertamente la posibilidad de que la solucionemos muy bien y que salgamos fortalecidos de esto, pero ello requerirá todavía discusiones muy intensas" entre los países miembros, aseguró.

Merkel, que tendía "más hacia una regulación por cuotas" para el reparto de los migrantes, admitió que el debate "intenso y muy activo" entre los líderes sobre si el reparto debe ser voluntario o no es un tema "muy sensible", pero que "todos" han visto la necesidad de comprometerse con el objetivo de ayudar a 60.000 personas, lo que es un "mensaje positivo". En la cuestión de cómo hacerlo, existe un "firme deseo de muchos países miembros de que se tenga en cuenta su situación específica", explicó.

El presidente de Francia, François Hollande, señaló por su parte que la solidaridad es "la esencia de la Unión Europea", pero subrayó que "no puede entenderse sin condiciones" y defendió el sistema de reparto acordado de refugiados sin cuotas obligatorias. Los Veintiocho han rechazado la propuesta inicial de la Comisión Europea de acoger según determinados criterios preestablecidos, como el PIB nacional a refugiados por cuotas obligatorias para cada país.

El primer ministro italiano, Matteo Renzi, se desmarcó sin embargo de las declaraciones de sus homólogos, al celebrar que el término "voluntario" no se haya incluido de forma expresa en las conclusiones del encuentro. Ello pese a que los demás líderes europeos presentaron su compromiso como no obligatorio.

Renzi se mostró así satisfecho por el acuerdo alcanzado en el Consejo Europeo y consideró que se deja la puerta abierta para tomar una decisión "en los próximos meses".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento