El presidente estadounidense, Barack Obama, reiteró, en una conversación telefónica con su homólogo francés, François Hollande, su compromiso de acabar con las prácticas de espionaje "que pudo haber en el pasado y que eran inaceptables entre aliados".

Los servicios secretos irán a Washington para profundizar la cooperaciónSegún la versión ofrecida por la Presidencia francesa en un comunicado, el diálogo entre los dos jefes de Estado sirvió para examinar "los principios que deben regir las relaciones entre aliados" en materia de servicios secretos.

Se trataba de aclarar las cosas después de que dos medios de comunicación franceses divulgaran una serie de documentos filtrados por el portal WikiLeaks que probaban que la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA) había sometido a escuchas, al menos entre 2006 y mayo de 2012, a los sucesivos presidentes franceses en ese periodo, Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y François Hollande.

En la conversación, Obama —siempre según el Elíseo— "reiteró sin ambigüedad (a Hollande) su firme compromiso de noviembre de 2013" de poner fin al espionaje masivo. Además, responsables de los servicios secretos irán "muy próximamente" a Washington para "profundizar la cooperación" con sus homólogos estadounidenses.

En una primera reacción, el Elíseo había calificado de "inaceptables" las supuestas escuchas a tres presidente franceses por la NSA y aseguró que no tolerará "ningún acto que cuestione su seguridad y la protección de sus intereses".