El primer ministro francés Manuel Valls
El primer ministro francés Manuel Valls en Caen, Francia. EFE

El primer ministro de Francia, Manuel Valls, subrayó que EE UU ha violado la confianza de su país tras conocerse que espió a los últimos tres presidentes franceses y pidió que repare el daño que ha causado a las relaciones bilaterales esa práctica "inaceptable". En la sesión de control al Gobierno en la Asamblea Nacional, el primer ministro tachó ese espionaje de "muy grave y anormal entre Estados democráticos aliados" y consideró que "no es legítimo" proceder a ese tipo de vigilancia "en nombre de los intereses nacionales".

Valls estimó que Washington debe "ir más lejos" que con los compromisos adoptados en 2013, cuando aseguró haber puesto fin a esas prácticas, y abogó por el establecimiento de "un código de buena conducta" en materia de información y de respeto de la soberanía política entre aliados. El jefe del Gobierno galo subrayó que cuando se comparten valores comunes "el respeto recíproco de la soberanía es un principio fundamental" para poder llevar a cabo relaciones de confianza, y transmitió en nombre de toda la representación política francesa la "cólera legítima" del país por esas escuchas.

Por su parte, Estados Unidos rechazó este miércoles estar interviniendo las comunicaciones del presidente de Francia, François Hollande, y negó también que lo vaya a hacer en el futuro tras las últimas revelaciones sobre el posible espionaje estadounidense a los últimos tres mandatarios del país galo. "No estamos interviniendo ni vamos a intervenir las comunicaciones del presidente Hollande", aseguró Edward Price, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

No hacemos vigilancia en el extranjero salvo que haya razón específica

"De hecho, como hemos dicho anteriormente, no llevamos a cabo ninguna actividad de vigilancia en el extranjero salvo que haya una razón específica y comprobada de seguridad nacional", agregó, aunque no aludió a las acusaciones específicas de espionaje en el pasado durante los años 2006 y 2012.

El portavoz añadió además que esta premisa está siendo implementada tanto para los ciudadanos ordinarios como para los líderes internacionales.

Filtraciones de WikiLeaks

La polémica se ha vuelto a desatar después de que las cabeceras galas Libération y Médiapart publicaran filtraciones de WikiLeaks que reflejan que los servicios secretos estadounidenses presuntamente espiaron entre 2006 y 2012 a los tres últimos presidentes franceses: Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y el mencionado Hollande.

"Estamos trabajando estrechamente con Francia sobre todos los asuntos de preocupación internacional, y los franceses son socios indispensables", concluyó.
Mientras tanto, el primer ministro de Francia, Manuel Valls, subrayó que EE UU ha violado la confianza de su país y pidió que repare "el daño causado" por esa práctica "inaceptable".

En la sesión de control al Gobierno en la Asamblea Nacional, el primer ministro tachó ese espionaje de "muy grave y anormal entre Estados democráticos aliados", y consideró que "no es legítimo" proceder a ese tipo de vigilancia "en nombre de los intereses nacionales".