Troitiño
El histórico etarra Antonio Troitiño, al llegar al Tribunal de Magistrados de Westminster. EFE

El tercer juicio de extradición a España del etarra convicto Antonio Troitiño quedó este miércoles listo para sentencia después de que fiscalía y defensa concluyeran sus alegatos en una breve vista en el Tribunal Superior de Londres.

El juez Roger Thomas, junto con su colega Ross Cranston, emitirá su fallo dentro de unas semanas, en una fecha que no se especificó, aunque espera que este viernes las partes presenten una serie de documentos necesarios para fundamentar su decisión.

Una corte inferior autorizó el recurso de Troitiño

Thomas y Cranston han analizado el recurso elevado por Troitiño contra su extradición a España, que le reclama por pertenencia a ETA, que ya fue autorizada en abril por una corte inferior.

Uno de los dos delitos que le imputaba la Audiencia Nacional cuando fue detenido en Londres por tercera vez en diciembre -los dos primeros arrestos, que llevaron a sendos juicios, fueron en junio de 2012 y febrero de 2014-, de falsificación de documentos, fue desestimado en abril y ha sido retirado.

En la sesión de este miércoles, el fiscal Ben Lloyd, en representación de la Justicia española, confirmó que ésta ha anulado la orden europea de arresto que llevó a la primera detención de Troitiño en 2012.

Thomas, máxima autoridad legal en Inglaterra, indicó que, si la Audiencia no retiraba esa orden, que quedó invalidada al sobreseerse el primer juicio en 2013 tras la derogación por Estrasburgo de la doctrina Parot, no podría fallar favorablemente en este caso.

Lloyd aseguró que España ha anulado por fin esa euroorden, lo que demostrará este viernes con la presentación en privado de "varios documentos recibidos a última hora" de la Audiencia Nacional.

La decisión del juez creará jurisprudencia en Reino Unido

El abogado defensor, Mark Summers, también debe presentar el viernes información sobre el marco europeo de extradición para que el magistrado pueda decidir sobre un punto que, cuando se pronuncie, creará jurisprudencia en el Reino Unido.

Por un cambio en la ley de extradición británica, los estados demandantes, como España, deben asegurar que la ausencia física del procesado es "el único motivo" por el que no puede fijarse fecha de juicio y hacer prosperar las diligencias judiciales en el país. Madrid sostiene que esa es efectivamente la razón por la que no hay fecha de juicio para Troitiño.

Thomas debe decidir ahora, sentando precedente, si la posición española de no dar explicaciones se ajusta a la ley británica -y, por tanto, puede procederse a la extradición- o si en cambio es insuficiente. Los jueces deberán sopesar también el resto de los argumentos presentados por las partes.

Lo Justicia española ha hecho todo lo que ha podido para mantener a Troitiño bajo control, con el objetivo de volver a meterlo en la cárcelContra la extradición, Summers ha alegado "abuso de proceso" y afirma que, desde 2012, "la Justicia española ha hecho todo lo que ha podido" para mantener al defendido "bajo control" con el objetivo de volver a meterlo en la cárcel.

La Defensa acusa a España de persecución

Argumenta que, tras anularse la doctrina Parot -que España quería aplicar retroactivamente a Troitiño para fijar su excarcelación en 2017-, la Audiencia Nacional buscó detenerle otras dos veces por cargos diferentes, lo que probaría que existe persecución.

Los cargos de pertenencia a ETA y falsificación de documentos aluden a los pasaportes que se hallaron en poder del procesado en su primer arresto en 2012, y la defensa sostiene que la Audiencia no le acusó de esos delitos entonces, sino a partir de 2014, "cuando vio que todo lo demás le fallaba".

Por su parte, Lloyd pide al tribunal que autorice la entrega del etarra en base a "la confianza mutua" que existe entre España y el Reino Unido y que apuntala el sistema europeo de extradición.

Troitiño, que el 26 de junio cumple 58 años, salió en libertad en España el 13 de abril de 2011 tras cumplir una pena de 24 años por atentados cometidos en los años 80, tras lo cual se fue al Reino Unido con documentación falsa al no tener pasaporte vigente.

Fue autor, entre otros, de un atentado en 1986 contra un autobús de la Guardia Civil en la plaza de República Dominicana de Madrid, en que murieron doce agentes y hubo más de medio centenar de heridos.