Menores en el colegio
Un grupo de menores espera para entrar a su colegio. ARCHIVO

María (nombre ficticio) está a la espera del juicio por una supuesta agresión por parte de una monitora del comedor escolar a su hijo. Ocurrió el 16 de  octubre en el colegio público Maestra Natalia Albanés, de Espartinas (Sevilla). El niño, que tenía 11 años, sufre Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) y Trastorno Negativista Desafiante Severo. Por ello, toma una medicación que le quita el apetito.

La monitora castigó al menor en
"la mesa de los niños especiales" porque no quería comer. Luego, lo zarandeó
Según consta en la denuncia que interpuso esta madre, la monitora castigó al menor en «la mesa de los niños especiales» porque no quería comer. Luego, lo llevó a su sitio, «le agarró la nariz, le cogió de los brazos, le zarandeó y le dijo: eres tonto o tonto, para mí que eres tonto», dice la madre.

Tras enterarse de lo ocurrido por su otra hija, María llevó ese día al niño al hospital San Juan de Bormujos (Sevilla) y con el parte de lesiones presentó una denuncia en la comandancia de la Guardia Civil de Gines. Desde entonces, María dice que se ha sentido presionada por la dirección del centro para que retire la denuncia y que sufre cuadros de ansiedad cada vez que tiene que ir al colegio a recoger a sus hijos.

Para su sorpresa, el pasado marzo asistió a un juicio de faltas. La monitora que presuntamente pegó a su hijo la denunció por vejaciones. «Dice que la grabé en la puerta del colegio. Eso no es cierto», explica la madre, que fue condenada a pagar a la monitora 100 a y ha recurrido la sentencia.

Otro caso

Otra madre del centro asegura que ha presentado hasta 5 escritos a la dirección por un episodio parecido. El pasado 18 de mayo, su hijo, de 9 años y también con TDAH y trastorno de conducta, le quitó la silla a una niña en el comedor. Al caerse esta, otra monitora «le pegó en la espalda y le decía: ‘Como le pase algo a la niña, te vas a enterar’». Su otra hija, que presenció todo, se lo contó nada más llegar ella a recogerlos del colegio. Ese mismo día cuando habló con la monitora esta negó los hechos.

Esta madre ha contado el caso ante la Inspección de Educación. No es su única queja. Dice que su hijo, al que le faltan algunos dedos de la mano, sufre insultos por ello: «No hay derecho. Entre los motes que le han puesto le dicen mano cangrejo".

"Quieren que se haga justicia"

El curso ha finalizado, pero ambas madres quieren que no se repita lo ocurrido. Piden justicia, que se contrate a profesionales cualificados y que se trate con más cariño a los niños que como los suyos sufren TDAH. «Lo que tienen no es por problemas familiares, ni de hogares desestructurados, como nos han llegado a decir en el centro», según se queja una de ellas.

Las madres afectadas quieren que la directora pida perdónTambién quieren que la directora del colegio pida perdón a los dos niños y a todos los compañeros que vieron lo que ocurrió en el comedor. «Las cosas del colegio no se cuentan en casa». Esto es, según otra madre del centro con una hija que presenció una de las agresiones, lo que les dijo la directora en su despacho a todos niños que vieron lo que pasó en octubre en el comedor. "Cone ste mensaje les incita a mentir", se queja.

Niegan que haya maltrato

Teresa Conde, directora del colegio, niega que haya habido maltrato y apunta que «todos los niños son muy queridos y mimados». Pero reconoce que las familias afectadas, «a las que se les ayuda, tendrán problemas donde vayan». Así, dice que «son niños muy agresivos que necesitan una reeducación en casa porque el colegio no es ningún reformatorio». Educación afirma que la primera monitora fue despedida y que ha hablado con las madres.

Se trata del mismo colegio público en el que en junio de 2006, la consejería de Educación decidió no sancionar por el caso de un niño de 3 años, de Primaria, que se escapó en horario escolar sin que ningún respondable educativo se cerciorara de ello.

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