Antonio Garrido
El escritor Antonio Garrido durante la ceremonia de entrega del Premio de Novela Fernando Lara. EFE

En 1929 el joven Jack Beilis lo tenía todo. Coche propio, trajes a medida y un rincón en los mejores clubs de Detroit para pasar sus ratos ociosos. Pero la brutal crisis que aquel año azotó América lo arrojó, junto a millones de  compatriotas, al hambre y la desesperación.

Desahuciado y perseguido por un oscuro crimen, se embarcará junto a su amigo -el acérrimo sindicalista Andrew Scott- hacia la Unión Soviética, el idílico oasis proletario en el que cualquier hombre tenía derecho a trabajar y ser feliz, sin sospechar los extraordinarios avatares que les tenía reservados el destino.

El escritor Antonio Garrido (Linares, 1963) presentó el pasado martes en Sevilla su última novela El último paraíso (Planeta), ganadora del Premio de Novela Fernando Lara 2015. Un thriller histórico narrado con maestría y que acerca al lector, a través de unos personajes de ficción, a un episodio histórico que ilustra la realidad de una época convulsa, la Gran Depresión del 29.

El ciclo de la crisis

En un encuentro con los periodistas, Garrido explicó que en esta novela "lo curioso es que la historia se repite", porque "en el fondo asistimos a la epopeya de unos supervivientes en busca de la salvación", ya que "curiosamente siempre los más poderosos se benefician de la desgracia de los inocentes".

"Fue la primera vez que EEUU se arrodilló y sus ciudadanos tuvieron que emigrar"

"Aquella época fue muy dura, la gente se quedó en la calle sin nada, y en medio de esta crisis, el anuncio que publicó el New York Times -'La agencia comercial Amtorg ofrece a los desempleados norteamericanos miles de puestos de trabajo en las factorías de la Unión Soviética'- ofreció una salvación", manifiesta Garrido, que apunta que "fue la primera vez que EEUU se arrodilló y sus ciudadanos tuvieron que emigrar a un país que se convertiría en su enemigo".

Así, el autor ha señalado que en esta novela los lectores van a encontrar una historia "más emotiva y más profunda" que la de sus anteriores libros El lector de cadáveres y La escriba, porque "sin perder esa rapidez argumental y ese entretenimiento que proporciona el suspense, hay una carga de emoción en este libro que los lectores no van a olvidar". "El mayor premio es conseguir que la mima pasión que pones al escribir la puedan disfrutar otros", subraya.

Asimismo, Garrido ha dicho sentirse un "privilegiado" por haber recibido el Premio Lara -que han ganado autores como Terenci Moix, Francisco Umbral, Zoe Valdés o Fernando Sánchez Dragó, entre otros- ya que "habrá más lectores que van a tener la oportunidad de leer esta historia".

Cuestionado sobre si ha realizado el viaje que cuenta esta novela, Garrido asegura que "lo importante es imaginar esas experiencias para que los lectores sean quienes las vivan; ésa es la magia de la escritura, que convierte al lector en protagonista de nuevas vidas". "Lo importante es conocer la experiencia humana, ese es el viaje que el escritor deber emprender, porque las ambiciones, las pasiones y los sentimientos son los que mueven las historias y no los decorados", añade al respecto.

"Lo más difícil es conseguir personajes que conmuevan"

Las ambiciones, las pasiones y los sentimientos son los que mueven las historias y no los decorados

En cuanto a los personajes, el autor asegura que "individuos llamativos pueden surgir en cualquier lugar" si buscas lo "suficiente", toda vez que explica que la más difícil de la ambientación de esta novela "es encontrar la verdad a partir de la documentación sesgada que existía en función del origen".

Pero, asegura, "he tenido la fortuna de encontrar el apoyo de personas muy preparadas", toda vez que ha precisado que "el reto más importante consiste no tanto en contar una historia auténtica sino una auténtica historia".

Garrido, que se confiesa "deudor" de la novela anglosajona y gran admirador de Shakespeare, -quien "trató temas fundamentales para el alma y los trató de manera magistral", asegura- ha afirmado que "lo más difícil es conseguir personajes que conmuevan" porque "has de enfrentarlos a conflictos vitales que revelen su verdadera dimensión, si son héroes o criminales, y enfrentarlos a retos a través de otros personajes, de forma que sepamos si ese personaje va o no a merecer la pena".

Garrido, ingeniero de profesión, confiesa que "le gusta más" la escritura porque "te da la oportunidad de vivir miles de vida y hacérselas vivir a lo demás". En este sentido, y pregunta sobre qué tiene que de ingeniería una novela, el escritor apunta que "lo mismo que una catedral, es una obra de arte que requiere esfuerzo, preparación, pasión, trabajo, planificación y talento", aunque precisa que "lo más importante no es la formación profesional sino humanística". "Se trata de exprimir la sensibilidad para hacérsela llegar a los demás".