Alexis Diaz
Mural del artista de Puerto Rico Alexis Diaz Alexis Diaz - Courtesy MYA Gallery - 'Entre Muros'

Doce artistas de siete países de los tres subcontinentes americanos coinciden en Londres en la exposición colectiva Entre Muros, Urban Art from Latin America (Arte urbano de Latinoamérica, subtítulo que mueve a la confusión al estar Brasil entre las naciones representadas). La colectiva, que aspira a condensar la riqueza, dinamismo y pujanza del arte urbano, sobre todo el muralismo y el grafiti, en las Américas como consecuencia de las severas y feroces dictaduras de las décadas de los años setenta y ochenta del siglo XX.

El coordinador de la muestra, Maximiliano Ruiz, autor de la monografía Nuevo Mundo - Latin American Street Art, ha seleccionado un plantel de autores consagrados para mostrar las diferencias entre los acercamientos europeo y estadounidense al arte callejero y el de los países americanos. Si en los primeros todavía prima la puerta de entrada mediante el tag, la firma rebelde pero indiscriminada de un logotipo personal, los autores de Brasil, Argentina o Chile cultivan la herencia de los colectivos culturales o universitarios reprimidos por los regímenes militares y entienden el arte urbano como una forma de reafirmación social o protesta.

'Merece atención'

Los artistas seleccionados para Entre Muros son Curiot y Saner (de México); Rodrigo Branco y Rafael Hayashi (Brasil); Jaz, Elian y Doma (Argentina); Inti y Cekis (Chile); Stinkfisah (Colombia); Decertor (Perú) y Alexis Diaz (Puerto Rico). El grupo, dicen desde la galería londinense MYA, que tiene la exposición en cartel desde el 25 de junio hasta el 9 de agosto, "resume el crecimiento del arte urbano contemporáneo en un continente que pocas veces es señalado y merece atención".

Jaz muestra a 'barras bravas' futbolísticas con máscaras de leopardos El plantel es de figuras establecidas y veteranos que empezaron en las calles y ahora saltan a las galerías y al cada vez más cotizado mercado del arte urbano con marchantes por medio. El argentino Franco Fasoli, que emplea la firma Jaz, empezó a hacer grafiti en 1999. Sus obras recientes son gigantescas figuras de animales, con frecuencia en lucha con el hombre. En las pinturas de galería, realizadas en spray sobre paneles de madera, mantiene le temario —la violencia como camino engañoso para demostrar la identidad— y lo extiende a los enfrentamientos entre barras bravas de equipos de fútbol cuyos integrantes llevan la misma máscara integral de leopardo.

Vida impersonal en las megalópolis brasileñas

Fabio Martínez (Curiot) también crea seres híbridos a los que convierte en portadores de complejas historias con referencias a la América previa a la colonización, en especial a la cultura azteca, mientras el brasileño Rodrigo Branco se centra en retratos pintados con trazos imprecisos y grandes manchas de color. Es su forma de ver la vida impersonal y arriesgadas en las megalópolis de su país.

Stinkfish se basa en fotos encontradas al azar El colombiano Stinkfish, que comenzó a dedicarse a tiempo completo al muralismo y el grafiti en Bogotá en 2003, ha sembrado de obras varias ciudades del mundo. Es un peculiar artista que se basa en fotos encontradas por azar para crear estarcidos de gran complejidad y agudo sentido del humor.

Uno de los más brillantes del momento

Alexis Diaz, que ha aparecido en todas las clasificaciones como uno de los artistas urbanos más brillantes del momento, es un obsesionado por el detalle y crea en sus murales de grandes proporciones un bestiario, mitad mitológico mitad real, en cuyo acabado se aprecian referencias a grandes maestros del grabado clásico como Durero.

Arte pop, cosmogonías patagónicas y renacimiento italiano El chileno Inti Castro, quizá el más conocido de los artistas urbanos de un país de referencia en el muralismo mundial, pinta obras donde la influencia del arte pop se combina con elementos de la cosmogonía ancestral patagónica y del renacimiento italiano.