Mila (Masterchef): "Mi paso por el programa es 100% positivo, nunca he dejado de ser quien soy"

Pablo valora el cariño de la gente tras esta experiencia "increíble" y Tati asegura que ella se fue "cuando quiso"
Mila, Pablo y Tati, concursantes de Masterchef, en Valencia
Mila, Pablo y Tati, concursantes de Masterchef, en Valencia
EUROPA PRESS

La valenciana Mila Calabuig, última expulsada en el programa de cocina de TVE Masterchef, ha hecho balance de su actuación en el concurso asegurando que su paso ha sido "cien por cien positivo y volvería a hacerlo una y mil veces", aunque quizá "cometería los mismos errores" porque, según ha recalcado: "nunca he dejado de ser quien soy".

Mila ha sido la última en abandonar los fogones de Masterchef y junto al también valenciano Pablo Pérez y la veterana Mª de la Encina 'Tati' Rodríguez, residente en Gandia, han recibido el premio de consolación otorgado por El Corte Inglés a los concursantes, que ya en su día recibió el joven Alberto, que completa la 'delegación valenciana' de este año en el programa y que fue expulsado tras el controvertido 'León come gamba'.

La última expulsada, que se ha proclamado "valenciana a mucha honra", ha afirmado que tras dejar el concurso sigue siendo "la misma" y tiene "los pies en el suelo". Consciente de que tiene "muchos fallos", recalca que piensa seguir aprendiendo y superándose cada día para mejorar y, en este sentido, ha recordado una frase de su padre: "Mira hacia delante, no te arrepientas de nada y continúa siendo como eres tu".

Mila considera que su paso por el programa ha merecido la pena y si hoy tuviera que volver a entrar puede que actuara "con un poco más de tablas" porque se habría preparado un poco más en cocina. "Continúo avanzando; espero continuar aprendiendo porque tengo toda la vida por delante", ha insistido.

PABLO:

"me dicen '

No llores tanto'

Por la calle"

Por su parte, Pablo Pérez ha admitido que "cuesta aclimatarse" tras pasar por el concurso, en tanto que supone pasar del anonimato a estar encerrado en una casa haciendo durante muchas horas lo mismo, cocinar, y ahora salir a la calle y ver "que todo el mundo te mira, te reconoce". El trato hasta la fecha, ha recalcado, ha sido "excelente".

Según asegura por la calle le paran "muchísimo" e incluso a otros compañeros le preguntan por él, si es así realmente. De hecho, ha agregado, le han llegado a decir "no llores tanto que con lo guapo que eres no hace falta llorar". "Ay, ojalá no llorara tanto", ha dicho entre risas, al tiempo que ha valorado que la gente le anima y le dice que ven en él a una persona con "buen corazón".

Sobre el futuro, el concursante dice que ahora "es cogerse poco a poco y ver qué proyectos salen". "Estoy aprovechando todo lo que Masterchef me ha dado: el curso, los electrodomésticos, este cheque en El Corte Inglés... me salen ofertas de trabajo para aprender más cocina y todo lo que me venga lo voy a aprovechar hasta que consiga mi objetivo final, que es montar un restaurante".

"me fui cuando quise"

Por su parte, Tati ha considerado que a sus 70 años el concurso ha sido "muy bueno, una experiencia" porque ha podido conocer a gente y vivir "en un ritmo aceleradísimo", algo que "te hace crecer como persona".

También ha confesado que vivió momentos duros con expulsiones como la de Alberto con su 'León come gamba': "A mí personalmente me daba vergüenza que yo me quedara y ellos se fueran porque para ellos era algo tremendo y para mí era una experiencia nada más, y me llegaba".

Por eso, ha explicado, reunió a sus compañeros para decirles que el día que estuviera "abajo", en la prueba de eliminación, no debían preocuparse porque "lo iba a hacer horrible para que no les quedara más remedio que expulsarme: yo me fui cuando quise".

La parte "menos buena"

Preguntados sobre los aspectos menos "positivos" del concurso, Mila ha considerado que lo peor es haber podido defraudar a alguien, mientras que Pablo ha apuntado que quizás esa parte "fea" es la de "lo injusto que te pueda parecer que después de tanto esfuerzo te machaquen".

"Yo valoro mucho el esfuerzo y si después de dos horas cocinando sin parar con unas goteras de sudor que no puedes más con ellas aún te dicen lo mal que lo has hecho, pues te hunde mucho", ha señalado, aunque ha indicado que pese a todo volvería a repetir esa expediencia "increíble" aunque "con la experiencia ya vivida para no volver a hundirme tanto".

Para Tati uno de los momentos más difíciles fue la expulsión de Alberto, sobre la que ha dicho: "si es hijo mío le parto la cara, cuando te están humillando de esa manera no puedes seguir humillándote a tí mismo.

"Es un concurso, él hizo eso sin ofender a nadie, le salió mal, les pareció mal, punto y pelota; lo vivió con una tragedia... si es hijo mío le parto la cara para que se venga arriba, la noche fue tremenda, lloró muchísimo", ha recordado.

El jurado

Respecto al jurado, Mila Calabuig ha afirmado que ellos hacen "su papel" y no puede decir nada en su contra, sino que debe agradecerles su trabajo y "si esperaban algo mas de mí lo siento mucho". "Han sido justos, han valorado cómo cocino y todas las críticas que me han hecho voy a tomarlas como positivas".

Para Pablo, el jurado "puede que haya sido muy duro, pero tal vez es porque esperaba más de nosotros". "Sigo pensando que a lo mejor ha sido un poquito más duro conmigo que con otros compañeros; pero si han sido duros no han sido con maldad, lo han hecho por intentar sacar lo mejor de nosotros".

Tati, por su parte, ha incidido en que este es un programa de televisión y "tiene que haber espectáculo", y en todo momento los jueces han sido "muy correctos". Ha apuntado que a veces se ha "liado" la cosa porque los propios concursantes "les plantamos cara, encima les decimos que están equivocados; eso es lo que no se puede hacer". "El jurado tiene que hacer espectáculo y luego está en manos de uno cómo vive la expulsión".

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