Peluqueras contra el cáncer
Un grupo de peluqueras cortan en pelo para donar los fondos a la lucha contra el cáncer. EFE

Un grupo de peluqueras vallisoletanas ha sacrificado su jornada de descanso dominical para lavar, cortar y peinar las cabelleras de personas solidarias que, a cambio, entregan un donativo para favorecer la investigación contra el cáncer.

Unos 'clientes' aportan más dinero, otros menos, pero las cantidades se igualan cuando el euro deja paso a la generosidad emocional de quienes se dejan meter la tijera como símbolo de apoyo a los pacientes de esta enfermedad, quienes tienen un vínculo muy especial con el colectivo de las peluqueras ("y peluqueros"), matiza la gerente de la Asociación Española Contra el Cáncer de Valladolid, Luisa Lobete.

No se reconocen ante el espejo, no son ellos mismosPerder el pelo por someterse a un tratamiento contra el cáncer es algo más que una cuestión estética, que también. La pérdida se convierte en la evidencia externa de que esa persona está pasando el trance de esta enfermedad en sus múltiples variantes y algunos pacientes llegan a "sacrificar sus relaciones personales por no tener que dar explicaciones", ha reconocido Lobete.

El recurso de los pañuelos, de las pelucas, cada vez más sofisticadas, no sirve de consuelo a muchos de los pacientes, quienes trasladan a los psicólogos de la AECC que la pérdida del cabello es uno de los factores que peor llevan de la lucha contra la enfermedad.

"No se reconocen ante el espejo, no son ellos mismos", detalla Lobete, convencida de que acciones como la que este domingo se ha llevado a cabo en la céntrica plaza vallisoletana de la Universidad sirven para trasladar un mensaje de cercanía a los pacientes con el lema "Admírate como yo te admiro".

Superar la recaudación

Estas palabras son el reflejo de la percepción social que existe sobre la lucha contra esta enfermedad, que cada año acaba con la vida de muchas personas, pero que también es combatida con energía por otras muchas que finalmente la vencen y que son observadas, desde su anonimato o su estrellato, como héroes.

Han recaudado fondos con la vemta de diademas, adornos y camisetas La promotora de esta iniciativa, que ha cumplido su segunda edición en Valladolid, es la propietaria de la peluquería Caramelo, Sandra Rivero, quien ha confesado confiar en superar el dinero recaudado el pasado año, cuando atendieron a unas quinientas personas y reunieron unos 6.200 euros, destinados a financiar una beca de investigación sobre el melanoma que coordina el doctor Pedro Vizán.

Este año los organizadores han contado con ventaja: han llevado trabajo adelantado porque durante los últimos meses han ido recaudando fondos con la venta de diademas, adornos y camisetas, por lo que han dado por seguro superar la cifra del pasado año y aportar más al fondo que la AECC pretende reunir para la beca, dotada en su conjunto con 135.000 euros.

Es la "generosidad", primero de las peluqueras y después de los solidarios clientes, la que mueve este 'mundo', en opinión de Lobete, quien ha recordado que otro de los pilares de la financiación de este proyecto será la Marcha contra el Cáncer que se prepara para el próximo 25 de octubre y que prevé reunir en la capital vallisoletana a 20.000 participantes.